Mujer tenías que ser

Los Derechos Humanos y las mujeres




Derechos humanos de las mujeres


Los Derechos Humanos y las mujeres

El día 10 de diciembre se celebra el Día Internacional de los Derechos Humanos. Aunque celebramos la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH). No fue ni mucho menos el primer intento de universalizar un  mínimo de derechos que fueran reconocidos a todas las personas por el mero hecho de ser personas.

Ya la Revolución Francesa tuvo su fallido intento con la Declaración de Derechos del Hombre y del ciudadano. Esta declaración dejó fuera a las mujeres y costó ser guillotinada a Olympe de Gouges, la heroína que redactó y proclamó ante la Asamblea los Derechos de la mujer y la ciudadana. Una figura olvidada hasta que no ha sido rescatada por la genealogía feminista. Por eso, la formación feminista, conocer a nuestras ancestras es imprescindible.

Pero escribo para hablar sobre la DUDH. Una declaración en la que, como casi siempre, una mujer es la gran olvidada: Eleanor Roosevelt.

Desde 1946 Roosevelt era delegada en las Naciones Unidas. Como presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, jugó un papel decisivo en la formulación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Fue ella quien la presentó a la Asamblea General de las Naciones Unidas con estas palabras:

“Nos encontramos hoy en el umbral de un gran acontecimiento tanto en la vida de las Naciones Unidas como en la vida de la humanidad. Esta declaración bien puede convertirse en la Carta Magna internacional para todas las personas en todo lugar”.


En sus memorias, Eleanor Roosevelt escribía:

"Percibí con claridad que estaba participando en un evento histórico verdaderamente significativo, donde se había alcanzado un consenso con respecto al valor supremo de la persona humana, un valor que no se originó en la decisión de un poder temporal, sino en el hecho mismo de existir – lo que dio origen al derecho inalienable de vivir sin privaciones ni opresión, y a desarrollar completamente la propia personalidad. En el Gran Salón... había una atmósfera de solidaridad y hermandad genuinas entre hombres y mujeres de todas las latitudes, la cual no he vuelto a ver en ningún escenario internacional."


Vaya para ella, hoy, nuestro recuerdo y nuestro esfuerzo para que los derechos humanos de hombres y mujeres sean al fin respetados en todo el mundo.

María S. Martín Barranco
@generoenaccion

Comentarios