10 mitos del machismo del siglo XXI

10 mitos del machismo del siglo XXI 

No hay mujer que se declare feminista o "parezca" serlo que no haya escuchado todas o algunas sandeces de las que voy a decir a continuación. Sin embargo, no quiero avanzar sin aclarar ese "parezca". Porque según quién mire y sus prejuicios ser feminista puede conllevar parecer poco femenina, ser lesbiana, ser mujer o ser hombre gay (y hay quienes creen firmemente que es casi lo mismo), no arreglarse, no depilarse (y en esto de los pelos el imaginario es compartido porque me han dicho poco feminista algunas feministas), no arreglarse o no utilizar ropa o accesorios considerados "femeninos" .

Pero como hoy hablo de mitos* del machismo del siglo XXI dejaré los mitos del feminismo del siglo XXI para otra ocasión. 

Los mitos del machismo del siglo XXI se caracterizan por ser flexibles, contradictorios y adaptables ¿Qué quiere decir eso? que nuestrxs queridxs machistas del XXI nos pueden achacar una cosa y su contraria y quedarse tan anchos (o anchas) como largos (o largas).
Algunos son ya clásicos del machirulismo posmoderno: *(Los "mitos" son las frases que aparecen en cursiva)

1. El feminismo es lo contrario del machismo. Todos los ismos son malos. Y yo me pregunto ¿también el pacifismo? ¿el automovilismo? Los extremos siempre son perjudiciales. Yo ni feminista ni machista o esa versión dulce ángel del hogar de "Soy femenina no feminista". Inmediatamente después, y tras aclarar una por millonésima vez que el Feminismo (los feminismos) es (son) un movimiento social que lucha sin sangre ajena desde hace siglos por una sociedad justa y sin privilegios por razón de sexo, llega la Fase 2. Como nadie en su sano juicio puede decir en el siglo XXI que está contra una sociedad sin discriminaciones llegan los intentos de demostrar que somos nosotras las discriminadoras. 
definición de feminismo


2. A vosotras se os dan ahora todos los privilegios. Obsérvese que cuando ellos los disfrutan son derechos, cuando los disfrutamos nosotras, privilegios.Estáis en contra de los hombres. El feminismo no quiere igualdad sino revancha. Ya os estáis pasando. Ahora somos los hombres los discriminados. No se nos trata igual a los hombres. Para los hombres ya no existe la presunción de inocencia. Y digo yo, si hay un juicio es porque hay presunción de inocencia porque si no se pasaría de la denuncia a la cárcel ¿no?. La Ley Integral no funciona y discrimina al hombre porque busca un único culpable.  Se ha consagrado la asimetría penal del hombre y la mujer (como si eso fuera necesariamente malo). Y de ahí se pasa a mentir con descaro. No se ha dejado de difundir que la Ley española contra la violencia de género es inconstitucional, porque vulnera el principio de presunción de inocencia e igualdad ante la Ley. Algo totalmente falso como ha afirmado una y otra vez el Tribunal Constitucional. Se comenzaron a escuchar voces con inmediato y gran eco mediático propagando falacias como que las denuncias de agresiones eran falsas en su mayoría (cuando la cifra no llega al 1%).

3.Hablar de violencia de género, de género o de igualdad es discriminatorio para el hombre. Los causantes de la violencia en la familia pueden ser tanto el hombre y como la mujer en la misma proporción. Ellas también maltratan a los hombres y lo hacen en la misma medida, o más. O su versión femenina: "Algunas nos perjudican a todas porque yo tengo un amigo que su mujer le hace la vida imposible pero le da vergüenza denunciar". Tras este mito base viene toda una retahíla de mitos machistas: las estadísticas de violencia están falseadas, la mayor parte de las denuncias son falsas, denuncian para conseguir dinero... todas desmentidas una y otra vez con pruebas que los grupos que las manifiestan se niegan a admitir. Ciertamente la violencia cometida por mujeres existe, es condenable y está condenada en todos los países del mundo, cosa que no se puede decir de las violencias de los hombres contra las mujeres. Lo que me pregunto es ¿incluso en el caso de que fuera idéntica, que no lo es, por qué cada vez que se habla de violencia machista la conversación acaba de nuevo poniendo el foco en los hombres no como maltratadores que es el mayor número de casos sino como víctimas de mujeres? Porque en realidad, la mayor parte de los hombres maltratados lo son a manos de otros hombres, pero esos parecen no importarles.

4. El Feminismo no puede querer la Igualdad, para eso tendría que llamarse igualismo. O bien: "Feminismo solo hace referencia a mujeres". El feminismo no debería llamarse Feminismo sino Igualismo (humanismo... o cualquier otro ismo que se les ocurra, que de pronto han dejado de ser malos para ser buenos porque como los han "bautizado" ellos, pues vuelta a la tortilla). He escrito largo, aunque no tendida, sobre Por qué el Feminismo sí debe llamarse Feminismo y porqué los hombres no tienen por qué decidir (hoy) cómo se llama un movimiento de siglos de antigüedad. Por sus mismas reglas podríamos decirles que si nos "debemos" sentir incluidas en un masculino supuestamente genérico y realmente excluyente solo porque siempre (mentira) ha sido así ¿por qué si siempre se ha llamado así deberíamos cambiarlo? Pero ya hemos visto su característica principal: pueden pedir una cosa y la contraria con un argumento y su opuesto y así las conversaciones y los debates no existen, son bucles con turno de palabra (si tenemos la suerte de dar con alguien que los respeta).

Mitos del machismo


5. La Ley del Divorcio ha empeorado los contenciosos que saturan los juzgados. La mujer sale siempre beneficiada económicamente de los divorcios. Eso afirman sin pudor, aunque las estadísticas confirman que más de la mitad de los hombres divorciados en España no pagan ninguna pensión no ya a sus ex parejas, sino a sus hijas e hijos. Los juzgados con competencias en violencia de género impusieron, por ejemplo,  73.930 medidas cautelares de carácter penal en 2011 en España, cifra "significativamente" superior a las 18.726 de índole civil acordadas durante el mismo año, lo que desmonta el argumento del uso para conseguir beneficios en el divorcio. Las cifras son muy similares desde hace años. No llega al 13% el número de mujeres que ha presentado una denuncia por malos tratos y "se ha decidido por un proceso de separación o divorcio".

6. Las mujeres manipulan a los hijos e hijas con mucha frecuencia para que odien al padre. Quieren quitarle las criaturas a sus padres. Las cifras también dicen lo contrario: la suspensión del régimen de visitas a hijas e hijos, de acusados de malos tratos tuvo lugar en un 3,4% de las denuncias.La suspensión de la patria potestad no llegó al 0,2%.

7. El Síndrome de Alienación Parental existe. Se intenta legalizar insistentemente (con el apoyo de algunos partidos políticos) el inexistente Síndrome de Alienación Parental (SAP), una supuesta “enfermedad” provocada por las madres que atentan psicológicamente contra sus hijas e hijos para alejarles de su padre, desacreditada científicamente por prácticamente todos los Colegios de Psicología del mundo, y que a veces pone a las criaturas en situaciones tan difíciles como pasar fines de semana con el padre condenado por malos tratos a su madre o a otras mujeres.

8.La custodia compartida obligatoria ayudaría a resolver el conflicto de pareja porque reparte igualitariamente al hijo que es lo más justo y así evitaría la violencia. Igualitariamente como Salomón ¿no? partirlo por la mitad, dividir su vida solo porque su padre y su madre no se ponen de acuerdo, generalmente, para fastidiar a la otra parte. ¿Por qué no hay hogares corresponsables antes del divorcio en la misma medida que se piden custodias compartidas tras él? Cuanto menos llamativo ¿no? Promover la custodia compartida obligatoria sin contemplar la previa corresponsabilidad y situación de la pareja bajo el techo familiar lleva inevitablemente a graves desequilibrios a los hijos e hijas. 

9. Las y los feministas solo queremos chupar del bote¿Dónde está el bote que nunca lo vi ni nadie me avisó? 

10. Las feministas nos preocupamos de tonterías y hay luchas más importantes, uno de los argumentos preferidos por machirulos de izquierdas. 

Hay también una frase que aunque no puede llegar a llamarse mito, se cuenta entre mis preferidas porque se ha convertido en un mantra por las y los anti-feministas: 
Yo estoy a favor del "verdadero feminismo" pero no del radical. ¿Quién define qué es verdadero? Exactamente, quien nos juzga. Así cualquiera.
Las estadísticas de cualquier país y las de los organismos internacionales demuestran mucho mejor que yo que todos esos falsos argumentos (que con ver algunos de los comentarios de este blog quedan suficientemente confirmados) no son sino la nueva forma de mostrarse de un machismo retrógrado que ya es consciente del rechazo frontal que recibirían al hacer afirmaciones como “en la cocina es donde tienes que estar”, “calla que no sabes de lo que hablas”, o “en esta casa yo mando y tú obedeces” que hasta hace apenas 50 años en España (y en muchos lugares hasta hoy) tenían una base legal, pues la ley imponía obediencia de la mujer al marido, no se permitían las parejas fuera del matrimonio y el marido podía matar a su mujer adúltera sin que fuese delito.
Contado en clave de broma puede dar para unas risas pero las consecuencias son muy graves tanto a nivel personal como a nivel social. En lo privado y en lo político. 
Nuestra sociedad se construye sobre un modelo basado en la limitación de los derechos y expectativas del 52% de su población. Los avances que con gran esfuerzo de algunas consiguen todas las mujeres, una parte de la sociedad no los considera como un paso adelante en la consecución de un mundo mejor, más libre y más justo sino como una disminución del total de sus privilegios. Por eso se enfadan tanto, porque creen que lo que alcanzamos se lo arrebatamos.


Por otro lado, las activistas feministas en redes o en la calle quedamos expuestas a una eterna estrategia de burla, ninguneo, ultraje y humillación por parte de los sectores más machistas de la sociedad.  Exposición que no podría consolidarse sin el silencio cómplice, las risas disimuladas o no, los codazos o las miradas de reojo del resto. Casi nadie acierta a decir con exactitud qué es Feminismo, pero se manejan con soltura los términos "hembrista" o "feminazi".
Unxs hacen, otrxs callan y consienten. ¿Dónde está la diferencia?

María S. Martín Barranco
@generoenaccion


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