Feminicidio y feminicida según la RAE

La foto es de Mentes Femeninas

La edición 23ª del DRAE incluirá la palabra “Feminicidio” en un diccionario que conmemora los 300 años de esta rancia, sexista y discriminatoria institución.
Lo que podía haber sido un gran triunfo —y en parte lo es— se queda en una muestra más de la prepotencia con la que los académicos (y en este masculino excluyente incluimos a las escasas académicas que “adornan” la RAE) tratan a quienes usamos el lenguaje para pensar, para concebir y expresar nuestra forma de ver y entender la realidad.
La definición de feminicidio por parte de la RAE no es que se quede corta, es que falsea esa realidad. Los “inmortales”, después de haber recibido la iluminación divina han dictaminado que feminicidio es el “asesinato de una mujer por razón de su sexo”.
¿A quién pidieron asesoramiento para decidir que era esta y no otra la definición más correcta de esta palabra tras la cual se esconde un genocidio por razones de género?
Quizá podrían haber consultado, por ejemplo, con Marcela Lagarde y de los Ríos quien castellanizó el término y que junto a otras expertas en género ha recalcado que los feminicidios no se producen por razón de sexo sino de género.
El término 'feminicidio' fue utilizado por primera vez en el Tribunal Internacional sobre Crímenes contra las Mujeres en 1979 por Diana Russel, que hablo de 'femincide'. Posteriormente, esta misma autora y Jane Caputi publicaron un artículo titulado “Femicide: Speaking the unspeakable” en 1990. En dicho artículo se hablaba de diversos tipos de violencia contra las mujeres que incluían otros tipos más allá de los asesinatos, como la violación, la mutilación genital, la esclavitud sexual, etc. Además, catalogaban estos feminicidios en función de la cercanía y el parentesco entre la víctima y su agresor como feminicidio “íntimo, no íntimo y por conexión”.
Si la definición de feminicidio por parte de la RAE falsea la verdad, tampoco se queda corta con la de “feminicida”. Para la academia feminicida es, además de “el adjetivo perteneciente o relativo al feminicidio”, con lo que feminicida sería “una persona que comete feminicidio”.
Resulta llamativo que los académicos afinen tanto dependiendo de las ganas que tengan de explicar un término u otro. Mucho habrán tenido que investigas para determinar que de los miles y miles de feminicidios cometidos el género es tan poco importante que, por una vez, se decantan por hablar de personas y no de hombres, ni siquiera de personas del sexo masculino.

No menos curioso es que Fundéu (Fundación del español urgente) respondiera hace poco más de un mes sobre esta definición diciendo que “La palabra feminicidio es adecuada para referirse al asesinato de mujeres por el hecho de serlo, como una forma extrema de violencia machista.” Y, aunque sigue destacando que feminicidio es “el asesinato de mujeres por razón de su sexo”, sin embargo especifica que «Las leyes de varios países y las resoluciones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos definen feminicidio como el ‘homicidio de mujer por razones de género’». En resumen, que en esta cuestión, para la RAE ni siquiera tiene validez la definición de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y prefieren introducir la suya que fija, pule y da esplendor a su sesgada visión de la realidad.
Las excusas de la RAE para introducir nuevos términos al diccionario fluctúan entre varios razonamientos, como la de dejar pasar un tiempo para comprobar si la palabra es de uso común. Prueba de ello es un artículo de 2007 donde ya se hablaba de 'feminicidio' (prefiriendo su uso al de femicidio) y también de 'violencia de género', término imposible de definir puesto que la propia acepción de 'género', no había sido aún, hasta ahora, recogida en el DRAE. También hay que recordar que la RAE recomendó, incluso, que la Ley integral de Violencia de Género que ahora cumple 10 años en España fuera llamada "violencia doméstica o por razón de sexo".
Sinceramente, fue una sorpresa cuando después de la campaña #GolondrinasalaRAE en la que se cuestionaba a la RAE por sus definiciones sexistas contestaron que tanto 'feminicidio' como 'género' iban a ser incluidas en su nueva edición. 'Feminicidio' por primera vez y 'género' con la acepción de 'género sociológico', también como derivada de la voz inglesa 'gender'.
Pedro Álvarez de Miranda, académico y director del diccionario (no iba a ser una directora, claro), dijo, al presentar la nueva edición que “Es cada vez más difícil pillar al Diccionario en un resabio machista”, lo que viene a demostrar que no leen lo que publican. Durante la mencionada campaña de #GolondrinasalaRAE de Especialista en Igualdad, multitud de personas que preguntaron a través de las redes sociales a la academia sobre ese “resabio machista” aportaron cientos de ejemplos sobre el sesgo sexista y patriarcal en las definiciones.
Entre otras perlas del diccionarios se contabilizaron en apenas dos días más de 80 sinónimos de 'prostituta', tales como 'pelota', 'maleta', 'gamberra', 'mujer del arte', 'mujer del partido', 'mujer de punto', 'mujer perdida', 'mujer mundana' o 'mujer pública'. Básicamente, para la RAE, 'mujer' es casi un término peyorativo de 'puta'.
Quizá como colofón de lo “poco” machista que sigue siendo la RAE, baste con exponer la definición de “huérfano, na” y que nos da una idea de la visión androcéntrica de la institución que dice salvaguardar el buen uso de la lengua: “Dicho de una persona de menor edad: A quien se le han muerto el padre y la madre o uno de los dos, especialmente el padre”.
No esperamos ninguna sorpresa, pues, en cuando a la definición de 'género', excepto que sea la última de las acepciones en concordancia con su importancia y que sea algo así como “género sociológico, especialmente el masculino, incluido en el DRAE para acallar a las feminazis”.

Al tiempo… 


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