miércoles, 26 de noviembre de 2014

Las mujeres no existimos

Las mujeres no existimos. Es lo que deben de pensar las y los adolescentes cuando terminan la etapa de Educación Secundaria Obligatoria a juzgar por la ausencia de contenidos relacionados con la otra mitad de la población. Es más, se da la circunstancia paradójica de que son mujeres las que integran la mayoría del profesorado quienes, sin embargo, han de transmitir contenidos que no las tienen a ellas como protagonistas. ¿Cómo enseñar, por tanto, a los chicos, a los machitos de la clase, respeto a sus compañeras? ¿Cómo evitar comentarios y comportamientos machistas en clase? Los materiales didácticos no ayudan porque las mujeres no aparecemos y si lo hacemos, es de forma anecdótica, es para representarnos en posturas de subordinación.


En el caso de esta ilustración, consideré que debía enmendar el ejercicio invirtiendo las acotaciones: esto es, a Pedro le asigné “Llorando” y a María, “Dándole un abrazo”.
Las chicas no encuentran modelos de referencia con los que identificarse, tan solo aquellos que reproducen la televisión y las novelas románticas que inundan los medios de comunicación. Por otro lado, tampoco saben cómo defenderse de los ataques machistas de sus compañeros que no tienen ningún reparo en proferir los típicos insultos (“las mujeres son todas tontas”, “las tías sois unas putas”), además de las ridiculizaciones y burlas cuando alguna chica manifiesta algún malestar físico por la menstruación. El machismo mata, y se empieza por aquí, por la manifestación de esta supremacía masculina por encima de todo y a costa de las mujeres, aprendida, sin lugar a dudas, en su propia casa, donde también tienen acceso ilimitado a televisión e Internet.
En este sentido, el ámbito educativo no ayuda a la educación en igualdad y a la ruptura de estereotipos. La investigación “Análisis del sexismoen los libros de texto de Educación Secundaria” (Secretaría Sectorial de la Mujer y de la Juventud del Ayuntamiento de Murcia, 2003, pág. 12 y ss.) revela que, a pesar del Real Decreto 388/1992 de 15 de abril, que “hace referencia expresa a la incorporación del principio de igualdad de oportunidades”, en los libros de texto “se sigue olvidando sistemáticamente la existencia de las mujeres en la distintas actividades y sus aportaciones al progreso de la Humanidad” (Fundación Mujeres <www.fundacionmujeres.es>). Los datos que arroja este estudio son aterradores en cuanto que demuestran que nuestras chicas crecen sin modelos de referencia, tan solo los que reciben de la televisión y las series, enfocados en corregir y enmendar su cuerpo y su apariencia física.
http://www.fundacionmujeres.es/maletincoeducacion/pdf/CUAD2horiz.pdf
Este estudio es de 2003, pero puedo ofrecer datos de ahora mismo, con un simple ejercicio que cualquiera puede hacer y que lleva muy poco tiempo. Basta con coger cualquier libro de texto, de cualquier editorial, de cualquier materia, y podremos observar con horror que se ignora a la mitad de la población, esto es, las mujeres. En mi caso, tan solo he tenido que apuntar algunos datos y adjuntar algunas fotos harta de trabajar con un libro de texto de Lengua castellana y Literatura en el que no aparece ninguna mujer, de los cursos de 1º y 3º de E.S.O. (Educación Secundaria Obligatoria, en España), de la editorial Oxford, casa que, por otro parte, se ha convertido en la más empleada y recomendada en los centros públicos, ignoro la razón. Este rechazo a incorporar mujeres en las páginas de los libros puede deberse a que en el equipo directivo de la editorial tan solo hay una mujer frente a tres hombres. Por otro lado, cabe detenerse en las palabras que alientan la labor de esta empresa: 

Nos consideramos parte integrante de esa amplia comunidad educativa que pretende lograr la formación integral de los alumnos. Fiel a los principios de calidad y rigor que la caracterizan, nuestro compromiso con el mundo educativo (alumnos, profesores, centros de enseñanza y padres)”.

Considero que en la formación integral del alumnado entra también dar cuenta de la mayoría de la población, las mujeres que, en Europa, somos el 52%.
Dos aspectos habría que resaltar en libros de texto respecto a su sexismo: en primer lugar, la selección de contenidos casi exclusivamente protagonizados por hombres; en segundo lugar, la ausencia de lenguaje inclusivo.
Han de saltar las alarmas de cualquier integrante del profesorado, hombre o mujer, cuando se abre un libro y nos encontramos un ejercicio de este tipo:
Lengua castellana y Literatura, 1º ESO, Oxford, serie Cota, p. 31.
La forma de adaptar este sinsentido es completar el ejercicio invitando al alumnado a buscar otras ocho escritoras de cualquier siglo y nacionalidad, para completar la visión panorámica de la Literatura.
La necesidad de denunciar esta ausencia de mujeres se hace evidente cuando se observa que, en las cincuenta primeras páginas aparecen tan solo seis textos de escritoras frente a veintinueve fragmentos de escritores. Por otro lado, sí aparece una mujer en el libro de la editorial Bruño (1º de ESO, igualmente) cuando, para hablar de los elementos de la comunicación y llamar la atención sobre los diferentes significados de una palabra, se pone como ejemplo la palabra “fresca” uno de cuyos significados, como no, tiene que ver con su uso peyorativo hacia las mujeres.

Por seguir con ejemplos de materiales que uso todos los días, el cuadernillo Aprende y practica, para 2º de ESO, de la editorial Edelvives (2004) se compone de 46 páginas divididas en cuatro lecciones en las frente a veinte textos de autores tan aparece uno de una mujer. La merecedora de tan grande privilegio es Judith Kerr, Cuando Hitler robó el conejo rosa, libro del cual tan solo se transcriben cuatro líneas.
El otro texto con el que trabajo, de la citada editorial Oxford, pero de 3º de ESO, mantiene estas graves omisiones en un nivel educativo (2º ciclo de ESO) en el que la competencia comunicativa se hace más importante y trata de practicarse de manera más sistemática. No obstante, los manuales elegidos no parecen ajustarse a la realidad ya que solo encontramos ejemplos en los que se ensalzan logros profesionales o deportivos protagonizados por hombres, con una ausencia de mujeres casi alarmante. Así, tan solo en las cincuenta primeras páginas nos encontramos un texto sobre Pau Gasol (“Iré por el oro olímpico en Londres 2012”), sobre el científico Jan Tauber (“Europa está viajando en el tiempo para conocer el origen del Universo”), el cantautor Amancio Prada; sobre un científico australiano que ha conseguido realizar un implante coclear (“Spiderman ya es capaz de escuchar a toda su familia”); sobre Giovanni Maria Farina, inventor de la colonia (“Agua de Colonia 300 años de historia”); acerca del trabajo de pinchadiscos (“Dani García: Un genio loco por la alta cocina”); hasta que, por fin, en la página 53 encontramos una breve reseña de J.K. Rowling, la creadora de otro modelo masculino, Harry Potter.
Por otro lado, esta ausencia de mujeres profesionales en los ejemplos se traspasa también a los ejercicios en los que se practica el análisis sintáctico, donde se siguen reproduciendo ejemplos de actividades profesionales masculinas. Veamos algunos ejemplos de frases para analizar sintácticamente:
- Pablo realiza entrevistas
- El director científico de la misión Planck visitó España.
- El científico Jan Tauber informó del hallazgo.
- Señores periodistas, el científico va a ofrecer una rueda de prensa.
- Luis, reserva una mesa para dos personas.
- Juan, el librero, vende unos preciosos libros.
- Le atendió el doctor Sánchez, su médico particular.
- El poeta Vicente Aleixandre obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1977.

Ah, sí, aparecen dos mujeres en estos ejemplos:
- Niña, ven aquí
- Tráeme los libros de esa estantería, Patricia.

Insisto en que no son ejemplos rebuscados sino que los he encontrado en mi trabajo diario como profesora de Secundaria y tan solo me he limitado a registrarlos y darles forma en este artículo. Cualquiera puede hacer este experimento y preguntarse si existe alguna editorial que intente mantener una paridad 50/50 o, al menos, la socialmente aceptada 30/70.
Por otro lado, el uso del lenguaje inclusivo también parece estar muy lejos de los requisitos con los que han de elaborarse los materiales educativos, a pesar de que la mayor parte de la legislación administrativa promueve el uso de este tipo de lenguaje para los escritos oficiales. Dado que uno de los objetivos primordiales para la etapa de Educación Secundaria Obligatoria es adquirir las denominadas competencias básicas, no estaría de más familiarizar a alumnas y alumnos con la expresión inclusiva que van a encontrar en los escritos administrativos. De hecho, algunas de estas competencias básicas son la competencia comunicativa y la competencia social y ciudadana, es decir, aprender a comunicarse adecuadamente en cada contexto cotidiano al que haya que enfrentarse.

Esta ocultación de las mujeres es otra una manera de ideologizar. El patriarcado pretende instaurar modelos androcentristas desde que el alumnado comienza su etapa de aprendizaje más consciente relegando a las chicas al ámbito privado. Esto influye en la actividad en clase: los chicos hablan en cualquier momento, se sienten legitimados para interrumpir la clase cuando quieren y creen que sus comentarios personales o chistes acerca de algún aspecto de la clase merecen ser escuchados por todo el mundo. Una chica comentará algo a su compañera o compañero de pupitre pero no lo dirá en voz alta para toda la clase. Al menos, no es el comportamiento generalizado. El machismo mata y hay que comenzar a erradicarlo desde la educación, enseñando a los chicos y a las chicas como algo normalizado que las mujeres somos la mayoría de la población, que opinamos y actuamos con total libertad y contribuimos al avance de la sociedad con nuestros trabajos y logros profesionales.


Pilar Jódar Peinado
Profesora de Educación Secundaria.
Filóloga, investigadora en teatro español, Licenciada en Filología Hispánica y DEA, por la Universidad de Salamanca.
Interesada por las situaciones de desigualdad que viven las mujeres de mi país, encontré en el Proyecto Desgenerad@s la formación y recursos necesarios para encauzar mis preocupaciones

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lunes, 10 de noviembre de 2014

Campaña #25N 2014 #Zapascontralaviolencia

Imagen by Publicista Feminista

Cada 25 de noviembre lloramos a las muertas por #terrorismomachista, nos rasgamos las vestiduras y preguntamos por qué. Pero sabemos el porqué. El #machismomata porque se educa en desigualdad. La cultura naturaliza las diferencias y asienta el desequilibrio de poder que lleva a algunos hombres a matar a "sus" mujeres. ¿Existe en sus países un refrán como el español que dice "los hombres se visten por los pies" en alusión a quién lleva los pantalones -símbolo del poder- en la casa? 

Aunque no lo haya algo está claro en sus países y en el mío: nos asentamos sobre unas bases machistas, desde una cultura que fomenta desde antes del nacimiento estereotipos y roles discriminadores y perjudiciales para mujeres y hombres. Los pies van a simbolizar esa base y el color rosa, será la ruptura simbólica que pedimos ese día.

Este año haremos visible que "El machismo se viste por los pies" con una acción reivindicativa, sencilla y muy visual. Pediremos a todos los hombres de nuestro entorno, de nuestra ciudad, de nuestro país, del mundo, que demuestren que creen en el poder del ejemplo y rompan un estereotipo: usar durante el día 25 de noviembre zapatillas rosas. 

Hemos enviado cartas a presidentes de gobiernos, de entes territoriales, a políticos y empresarios que el 25 de noviembre usen unas zapatillas u otra prenda rosa. ¿Alguien lo hará? ¿Se animará alguien a hacer algo para lo que no necesita un acuerdo previo ni presupuesto enorme? Pronto lo sabremos.

Creo, sin embargo, que esta acción necesita de una explicación: ¿Por qué rosas? Todo empieza el 13 de junio con mi sobrino. 

-Tía, Alexis dice que mis zapatillas son de chica y se ríe de mí en el recreo ¿cómo van a ser de chica si las llevo yo, que soy un chico? 

Las "zapas" de Cayetano



Cayetano tiene 4 años, es mi sobrino y adoraba sus zapatillas rosas. Con la misma edad, su mejor amigo ya "sabe" no solo que el rosa "es de chica" sino que decir "chica" a un niño, es algo "malo" y por lo tanto puede usarlo para burlarse de él. ¿Cómo es posible que suceda esto en pleno siglo XXI?

Así que "zapas" porque es el diminutivo que mi sobrino usa para las zapatillas, y "zapas" porque es una labor de zapa la que hacemos a diario al sistema machista con cada uno de nuestros pasos por la igualdad.

Cuando hace unos meses lanzamos la propuesta en Facebook hubo adhesiones inmediatas como la de la revista Crítica Dinámica. Este veranos nos han llegado las primeras imágenes de hombres con zapatillas rosas. Publicista Feminista ha diseñado de forma altruista (y sin que nadie se las pida, gracias, compañera) las imágenes de la campaña que pueden ver en este post. 

Imagen by Publicista Feminista
¿Cómo responderán los interpelados? ¿Se atreverán? ¿Se reirán? ¿Lo harán? ¿Nos ignorarán? ¿Cuántos serán? ¿Qué excusas pondrán? Tenemos las redes sociales para hacerles llegar la idea y preguntarles si se unen y por qué lo hacen (o no lo hacen). No es una campaña que necesite de grandes presupuestos, la crisis no es excusa. 

Desde Brujas de Extrarradio, nos animaron a extenderlo:
"¡ Nos gusta! y queremos más, queremos fotos de hombres solos, o acompañados de amistades, de hijos e hijas con ropa rosa: zapatillas, camisetas... ¡y vestidos!, ¡y los queremos ya y por todas partes! Y el 25N rematamos con las zapatillas rosas! A lo grande!"
Desde aquí os invitamos a compartir, extender, hacer fotos y demostrar al mundo que no hacen falta (solo) grandes campañas y presupuestos millonarios. Voluntad y compromiso pueden ser unos buenos sustitutos.

¡Gracias!

jueves, 6 de noviembre de 2014

Videojuegos, Feminismo y Gamergate



¿Aún no has oído hablar del #Gamergate?

Si la respuesta a la pregunta es no, es porque no te interesan los videojuegos. Sin embargo, el Gamergate no es solo sobre videojuegos, sino sobre machismo y ética periodística. Aún no sé muy bien si juntos o revueltos pero ¿qué no hay mezclado con el machismo en una sociedad occidental (y no solo) en el siglo XXI?

Pocas veces me animo a escribir sobre temas de los que ignoro absolutamente todo o buena parte. Sin embargo, creo que en este caso hay una visión no sobre el tema aparente (videojuegos) sino sobre el tema de fondo (machismo) del que sí tengo una comprensión clara. Y que conozco bien. Dicho esto, comienzo.

Érase una vez una desarrolladora de videojuegos, Zoe Quinn haciendo un juego: Depression Quest. La historia no tiene, como en la realidad sucede casi siempre, un final feliz. Un ex-novio celoso de Zoe la acusa en Internet de mantener relaciones sexuales y personales con el periodista Nathan Grayson de Kotaku, un sitio web de noticias de videojuegos que evalúa juegos como el creado por ella.  Sin embargo él se “olvida” de decir que es su exnovio y que fue ella quien rompió la relación.

Zoe Quinn negó la acusación, y la investigación de Kotaku no encontró la menor evidencia de la acusación. ¿Y qué importa eso? Gamers furiosos se lanzaron entonces a Twitter, Reddit y otras redes sociales para poner el grito en el cielo. 


El colectivo gamer  se divide desde entonces de forma declarada en una guerra digna de cualquiera de los videojuegos de última generación. En un bando, quienes se declaran hartos (de verdad o como excusa, quién lo sabe) de la manipulación del periodismo en el mundo del videojuego. Por otro, quienes creen que todo es culpa de un montón de feminazis que solo saben cuestionar el papel predominante del varón blanco heterosexual y han acabado con la libertad de expresión y quieren acabar con la diversión. Este segundo bando tiene como objetivo principal “enseñar a esas zorras censoras una lección”. ¿Os suena la reacción?

"Ahora hay dos facciones opuestas en la industria. Los periodistas y activistas, a quienes les preocupa más la política de género que los videojuegos que supuestamente reportan, y los gamers burlados, ridiculizados y molestos… pero sin someterse a la presión”, escribió Milo Yiannopoulos, en una columna del 1 de septiembre en Breitbart.com titulada Feminist Bullies Tearing the Video Game Industry Apart (algo así como "Las ‘matonas’ feministas que hacen trizas a la industria de los videojuegos").

Como ven, somos lo peor de lo peor. No tuvimos bastante con perder el paraíso ofreciendo la manzana que ahora lo dividimos con el mando de la Play. Pero continuemos.


Más tarde, aparecen casos similares de periodistas de videojuegos, usuarias y usuarios de redes. Incluso WikiLeaks ha mostrado su apoyo y busca pruebas de estas prácticas, al fin y al cabo, corruptas. Twitter lleva meses ardiendo con el hashtag #GamerGate(más de dos millones de mensajes). Tanto, que hasta una absoluta ignorante sobre videojuegos como yo, empieza a ver en su TL correr una y otra vez la etiqueta. Algunas claves se presentan en este  video que resume varias entrevistas y participaciones de gamers sobre el tema.

En un principio creí que se trataba, sobre todo, de la imagen cosificada y sexualizada de las mujeres en los juegos, la escasez de mujeres en el diseño de los mismos o el machismo general que rodea a los eventos sobre el tema pero no es así. En realidad su sentido tiene más que ver con la ética periodística. Eso dicen quienes entienden de videojuegos pero ¿quienes entienden de videojuegos entienden algo de Feminismo, de género o de violencia simbólica? Lo dudo mucho, así que seguí el tema en la medida en que mi deficiente inglés lo permitía.

Supe entonces quién es la crítica feminista y de los videojuegos Anita Sarkeesian. Anita Sarkeesian cuenta en su canal Yotube por qué los videojuegos son sexistas.


Ella explica de maravilla el meollo de la cuestión del #gamergate para quienes no entendemos de videojuegos:

“En un lado están los llamados gamers intensos, la mayoría de ellos hombres, quienes fabrican y juegan juegos llenos de adrenalina como la serie Call of Duty. En otro lado está la nueva ola de entusiastas de los videojuegos, la mayoría mujeres, quienes fabrican y juegan juegos que no involucran disparos, persecuciones o a veces incluso una misión de cualquier tipo.”

Casualmente (¿casualmente?) casi a la vez que se producía el escándalo de Zoe Quinn, Anita Sarkeesian acababa de lanzar su vídeo Tropes vs. Women, como crítica a los juegos que retratan a las mujeres solo como víctimas, atractivo visual de adorno (de florero, vamos) y otros estereotipos.

Mientras eso sucedía en un foro que no nombraré, (algo así como el foro-coches en inglés) los troll neomachistas comparten estrategias para hundir a reporteras feministas o simplemente críticas con el sexismo del mundo de los videojuegos. Por supuesto y como es habitual ocultando su misoginia bajo la bandera de la “ética periodística”.

"Durante 30 años los videojuegos fueron realmente percibidos como un club de chicos. Tenías videojuegos hechos por hombres y para hombres”, dijo la diseñadora de videojuegos, Brianna Wu, en una entrevista para CNN difundida en diversos medios. “Y creo que en 2014, cuando casi la mitad de los jugadores son mujeres… ves a algunos chicos muy inseguros sintiéndose amenazados por eso y arremetiendo”.

El acoso es tal que Anita Sarkeesian ha tenido severas amenazas y se ha tenido que mudar de casa tras recibir amenazas de muerte y violación, o cancelar una conferencia en la Universidad Estatal de Utah (USA) tras una amenaza de tiroteo.

No es la única, dos gamers han tenido que abandonar sus trabajos tras ver expuestos sus mails privados o sus teléfonos interceptados por hackeos “por el bien de la ética”.

Como tantas otras veces, la situación real que perjudica a personas concretas (a mujeres concretas) se esconde tras el “bien superior”. Si releemos la historia apartando lo “general”  nos queda:
  • Un exnovio celoso que vulnera el pacto de confianza entre dos que convivieron para maltratar a su expareja (psicológicamente y como castigo por no continuar la relación).
  • Una mujer con su vida expuesta a juicio público por dejar a su novio (porque lo demás no se habría sabido o no así si ella y él hubieran continuado)
  • Hay una etiqueta en Twitter que se usa en buena medida para amenazar a mujeres, exponer su intimidad y decir que se las va a matar y violar.
  • Quienes quieren la “ética sobre todo” no se escandalizan por esas amenazas y lo ven como un mal menor o necesario.

Es decir,  en un sector que mueves miles de millones de dólares en todo el mundo (lo que sí que no es cuestión menor) con solo un 1% de desarrolladoras y un 1% de mujeres periodistas el resultado ha sido:
  • 2 mujeres fuera de su casa con miedo a que las violen, incapaciten o maten por hablar sobre videojuegos o desarrollarlos. 0 hombres amenazados o insultados.
  • 2 mujeres periodistas fuera de la industria por amenazas, acoso y hackeo de sus cuentas personales. 0 hombres amenazados o sin trabajo por el mismo motivo.

Nada más que añadir, señorías.


María S. Martín Barranco
@generoenaccion






miércoles, 5 de noviembre de 2014

#Neomachistas: Adoquines 2.0


Dicen que la paciencia es la madre de la ciencia y será por ser de letras pero hay cosas que me colman (la paciencia y algo más).

Entre ellas, una especialmente: los grupos neomachistas que no contentos con adoctrinar en sus propias páginas —poniendo la semillita donde buenamente pillan como el sembrador de la parábola bíblica— sobre lo mal que trata el sistema a los hombres y lo exigentes que nos hemos vuelto las mujeres que ya exigimos hasta que se nos respete, entran a los foros, grupos y páginas de redes sociales creados con fines que consideran contrapuestos a sus "sagrados intereses" y se dedican a crear bronca, diseminar insensateces, insultar a diestro y siniestro e impedir el desarrollo de cualquier conversación o actividad normal.

Semanas completas he perdido intentando razonar en alguna red social, en grupos contra la violencia para acabar de empatar, con una panda de energúmenos (y energúmenas, no podían faltar) que viendo que no conseguían aburrirme, ni convencerme, ni hacer que me pusiera a la bajura de sus formas terminan descubriéndose y optando por las maneras que les son naturales: las amenazas.

También está esa otra versión: las páginas machistas dedicadas en exclusiva a rastrear a páginas feministas para hacer pantallazos y tergiversar o reinterpretar lo que se dice. Esas son todo un éxito. Calculo que la media de edad de seguidorxs (cientos de miles a veces) debe ser los veinte años y la nota media en ortografía de 2 sobre 10.



A estas alturas de la película no me voy a inmutar porque algún perfil de tarado (no sé si detrás se esconden hombres o mujeres, o grupos que los utilizan ni me importa) me amenace en Facebook. tampoco me extraña ya que se utilicen, manipulen e insulten mi nombre y logo profesional. Debe ser una lata pasarte la vida en una página que no te gusta, leyendo cosas que no te interesan, haciendo fotomontajes o preparando discursitos sobre algo que detestas. Pero ahí están, inasequibles al desaliento. Queda la esperanza de que algo se les pegue a fuerza de leer. Aunque para aprender hay que querer y que poder y me parece que ni lo uno ni lo otro.




"Especialista en Igualdad,  sí, seguro" es la cansina frase habitual. Debe ser la consigna o que la copian y la pegan para no molestarse mucho. Imagino que irán a El Corte Inglés y dirán, "inglés sí, seguro" o al Palacio del Hierro a preguntar por qué no todo es de ese material. 

Ya no hace tanta gracia que busquen tu perfil personal y lo pongan en páginas públicas con el único objetivo de mofarse, insultarte y dejar bien claro cuáles son sus argumentos: fea, no te follan, dónde vas con esa cara, ojalá te violen, yo ni pagando y otras sutiles metáforas por el estilo. Sin embargo si tienes la privacidad a prueba de bombas y a tu correo personal que no sabe casi nadie llegan lindezas que no reproduciré, la cosa —cuando menos— te deja cavilando.

También da que pensar que una imagen que te insulta se comparta 300 veces en una hora y los comentarios insultando, acosando, humillando (o con esa intención, que no humilla quien quiere, sino quien puede) lleguen a cientos en 15 minutos. 

Y da mucha pena ver que una buena parte de esos perfiles son de chicos muy jóvenes que en sus perfiles se fotografían con chicas que les miran arrobadas. En actitudes posesivas de machos alfa. Con sonrisas bravuconas. Con un lenguaje verbal de posesión y control tan fácil de ver, que asusta.

Por eso hoy me permito recoger un pequeño listado tomado de aquí y de allá y extraído de mi experiencia personal y profesional. No crean que esto es peor o mejor que antes. Solo es la combinación de manada y y anonimato, que siempre alienta lo peor de cada quién (y hay a quien lo peor le pilla todo el cuerpo). Todo se mueve para que nada cambie. Ya saben, los famosos giros de 360º que igual marean, pero te acaban dejando donde estabas y con náuseas.

Señoras y señores (el único duplicado que el DRAE alaba), con ustedes ta-ta-ta-chán: ¡¡Los "nuevos" argumentos machirulos (todos transcripciones textuales incluidas y faltas de ortografía ) en red!! : 

  • Estamos a favor de la igualdad, pero de la "verdadera" igualdad. 
  • El problema no es el feminismo, el problema es que exageren un mínimo problema, y lo generalicen a tal punto de volverlo sin sentido y vacio.
  • El problema es que el hembrismo se disfraza de feminismo.
  • Todos los conflictos familiares se pueden resolver con la Mediación Familiar, incluso si ha habido violencia, si se actúa pronto.
  • Lo mas indignante es que se hagan llamar feministas, gracias a este tipo de gente es que se desvirtua la palabra y despues nos meten en la misma bolsa.
  • Nunca hablas de los derechos de los hombres y eso no es igualdad.
  • Hombres que creen luchar por la igualdad cuando en verdad están bajo la bandera del feminismo, sólo porque son unos fracasados y creen que así van a conseguir que las mujeres los noten y sientan compasión por ellos. 
  • Si no te gusta un piropo con ignorarlo es suficiente.
  • ¿Cuántos países tipifican el masculinicidio?



Podría seguir y si alguien quiere, que continúe el listado, pero creo que como muestra es suficiente el famosísimo botón. Y hay tantos botones, de todos los colores y tamaños, desde rosas nacarados a tachuelas ochenteras que estoy considerando seriamente dedicarme a la mercería. Eso, o poner un almacén de adoquines generación 2.0, oiga, lo más moderno en gilipollas que despachan. Garantizado.

lunes, 3 de noviembre de 2014

¿Cómo se mide la (des)igualdad?


Se ha conocido solo hace algunos días el Informe Mundial de Brecha de Género 2014 (The Global Gender Gap Report 2014) del Fondo Económico Mundial con el listado de países según su índice de Igualdad. Las iras no han tardado en desatarse. Hay países que no nos parecen "merecedores" de los puestos alcanzados. Curiosamente, los primeros siempre están ahí los midamos como los midamos.


Por eso motivo me parece importante que, antes de rasgarnos las vestiduras, sepamos cómo se miden los índices de Igualdad. ¿Qué indicadores se utilizan? ¿Dan un conocimiento real de la situación de las mujeres y hombres en ese país? Cuando se dice que el GGG Report mide la "brecha de género" de qué hablamos?

Aunque hay múltiples definiciones académicas, estadísticas y antropológicas para definir la brecha de género, podríamos generalizar para definirla de un modo sencillo como “la distancia que separa las posiciones y condiciones entre los hombres y las mujeres».

Esta brecha de género, en España, alcanza todos los espacios públicos y privados en los que las mujeres y los hombres no desarrollamos e influyen definitivamente en nuestras realidades cotidianas y en sus perspectivas de mejora futura.

¿Por qué es imprescindible conocer la brecha de género?


Porque la igualdad formal de la ley deviene, si no se tienen en cuenta todas y cada una de las diferencias existentes entre unas y otros, en un impedimento para la igualdad real.

En muy pocas ocasiones las políticas públicas y las actuaciones privadas (contraviniendo todas las recomendaciones e imperativos legales que obligan a ello mediante la Evaluación de Impacto de Género —EIG—)  se “entretienen” en medir esas diferencias antes de emprender un proyecto con el fin de que actuaciones igualitarias no continúen perpetuando la desigualdad.

La brecha de género en todo el mundo se mide por diferentes instituciones, así como por los Institutos Nacionales de Estadística de algunos países. En España el INE publica cada año un informe resumen con esos datos. Puedes leer el informe correspondiente a 2013, aquí: Encuesta sobre equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los Hogares. Año 2013. En él se concluye, por ejemplo que:

«La brecha digital de género (es decir, la diferencia de puntos entre sexos respecto a los principales indicadores de uso de TIC) volvió a reducirse en los principales indicadores analizados (uso de ordenador, uso de Internet y compras por Internet en los últimos tres meses), manteniendo así la tendencia de los últimos años.»

Sin embargo, como siempre, los datos desnudos o enmudecen o se dejan usar para lo que queramos decir con ello. Lo importante son los porqués, y cómo. Tanto desde el ámbito académico como desde el político es importante entender las causas que provocan estas disparidades y se analizan y explican de diferentes modos para intentar alcanzar el todo que llamamos realidad.

Desde Naciones Unidad el PNUD mide el Índice de Desigualdad de Género (IDG). Puedes ver aquí los datos correspondientes a tu país. Según su propia definición el IDG es
«El Índice de Desigualdad de Género (IDG o GDI, según sus siglas en inglés) refleja la desventaja de las mujeres en tres dimensiones, a saber, salud reproductiva, empoderamiento y mercado laboral, para tantos países como datos de calidad razonable se dispongan. El índice muestra la pérdida de desarrollo humano causada por la desigual existente entre los logros de mujeres y varones en estas dimensiones.» 
La red internacional Social Watch,  coincidiendo con el 8 de marzo presenta de forma periódica su informe sobre el Índice de Equidad de Género (IEG) en el que mide la brecha entre hombres y mujeres en la educación, la participación económica y el empoderamiento político. El Índice es un promedio de las inequidades en esas tres dimensiones. En educación, calcula la brecha en la matrícula a todos los niveles; en participación económica, la diferencia en el ingreso y en el empleo; y en empoderamiento político, mide las diferencias en la presencia de hombres y mujeres en empleos altamente calificados y en cargos parlamentarios y ejecutivos de alto nivel. Además, permite descargar las tablas de indicadores y las guías de medición de la inequidad para su uso en otros contextos.


En el resumen del último informe publicado, el de 2012 y que puede encontrarse en la informe Plataforma 2015 y másleíamos :

«Con 81 puntos, España aparece entre los países de mejor promedio en el Índice de Equidad de Género 2012. A pesar de ello, la única dimensión en la que España alcanza un valor ACEPTABLE es en Educación (99 puntos), mientras que en Participación económica (71) y Empoderamiento (73) España presenta índice BAJO en ambos casos. Las mujeres siguen ganando menos salario que los hombres, un 22% menos en trabajos similares, según un estudio del Instituto Nacional de Estadística.»

Esta puntuación de España en el índice de empoderamiento político hasta ese momento era engañosa puesto que reflejaba datos de anteriores legislaturas en las que la presencia femenina era mayor en política. En estos 2 últimos años, nuestro país (en otros índices como el citado Global Gender Gap Report ha caído de forma espectacular, pasando de la posición 11 a la 29).




También habrá un retroceso en la autonomía de la mujer con la anunciada reforma de la Ley del Aborto que restringirá por la edad las garantías para que las mujeres disfruten plenamente de sus derechos sexuales y reproductivos.Y lo hay y bien visible en el tratamiento informativo de las noticias de violencia de género, en el desmesurado costo de las políticas de recortes, del austericidio, para las mujeres españolas, a la invisibilización de los datos de pobreza tras una media de la pobreza “en España”, o en cómo afecta la crisis a “los españoles”.
Los datos desagregados por sexo quedan para el Instituto Nacional de Estadística, la obligatoria Evaluación de Impacto de Género de las leyes es papel mojado pues se hace por personas inexpertas o no se hace; el lenguaje inclusivo es para tres “feministas radicales” y la perspectiva de género para talleres sobre igualdad  (solo gratis, nadie paga por eso “con la que está cayendo”).

Después, ante cada asesinada por terrorismo machista nos preguntamos ¿Pero qué está pasando? Pues pasa, señoras y señores, que no hay sociedad más ignorante que la que no quiere aprender.



María S. Martín Barranco
@generoenaccion