domingo, 29 de junio de 2014

Pariendo mujeres invisibles IV. Norma Andrade (México).


MUJER SIN LÍMITES. NORMA ANDRADE

Su Vida

      Norma Andrade en la Marcha del 8 de Marzo Día internacional
de las Mujeres 2012 , México DF
Andrade es madre de Lilia Alejandra García, una joven de 17 años y madre de dos menores de edad, que desapareció el 14 de febrero de 2001, y cuyo cuerpo fue encontrado con rasgos de tortura sexual el 21 de febrero siguiente, en un lote baldío aledaño a la avenida Tecnológico y Ejército Nacional, en Juárez.
Desde entonces y en demanda de justicia, la organización -integrada principalmente por madres de jóvenes desaparecidas y asesinadas– ha denunciado nacional e internacionalmente los asesinatos de mujeres en esa urbe, convirtiéndose en un referente de ayuda y rehabilitación para las sobrevivientes de violencia.
Uno de sus logros más importantes fue recurrir junto con otras organizaciones civiles ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, para denunciar los asesinatos de mujeres ocurridos en el Campo Algodonero, en Juárez.
El máximo tribunal de justicia americano condenó al Estado mexicano por no proteger la vida de la población femenina.
También presentó ante la CIDH, en 2002, los casos de Lilia Alejandra Andrade y de Silvia Elena Rivera; ambos en espera de ser admitidos para su análisis.
Con dos intentos de asesinato en su contra, la activista se ha resistido a dejar el país. Incluso, dice, ya se arrepintió de haber dejado su natal Ciudad Juárez. Eso sucedió después de que en diciembre de 2011 un hombre le descargara, a menos de un metro de distancia, cinco tiros en el cuerpo. El primero le entró por el pecho y se quedó alojado a 10 grados del corazón. El segundo le perforó la mano y los otros tres dieron en el hombro.

NUESTRAS HIJAS DE REGRESO A CASA VERSUS DESINTERÉS GUBERNAMENTAL

Cuando comenzó la violencia del narcotráfico en Ciudad Juárez fue tan grave que entonces los demás conflictos comenzaron a diluirse. Y no es que redujeran o desaparecieran, simplemente se eclipsaron por el incremento de la violencia del narco. Pero jóvenes desaparecidas las sigue habiendo todo el tiempo. Si tú vas allá y hablas con los papás, los encuentras del 2005, 2006, 2008, 2010…Incluso ahora se siente más el problema, porque se pierden más seguido. Desde 2008 tanto la violencia como la desaparición de mujeres se intensificaron. Y quienes lo hacen aprovechan la coyuntura que hay en contra del crimen organizado para operar con mayor libertad”, asegura Andrade

"De 1993 a 2005 en Ciudad Juárez, Chihuahua, se han dado entre 100 y 150 asesinatos seriales de mujeres pobres que fueron sometidas a abusos sexuales antes, durante y/o después de su muerte, además de aplicarles intensas torturas, fueron mutiladas, brutalmente golpeadas, y arrancadas partes de sus cuerpos a mordidas." Marisela Ortíz


Autora: Sandra Muñoz Pérez de las Vacas
Experta en malos tratos 
y Violencia de Género

jueves, 26 de junio de 2014

¿Feminicidios? Hay cosas más graves que atender



Las cosas que sí importan

«En el Edomex “hay cosas más graves que atender” que los feminicidios: gobierno mexiquense», reza el titular que leo en Proceso sin apenas dar crédito. Son palabras de Eruviel Ávila. 

Dado que ahora vivo a unos 10.000 kilómetros, no quiero pensar que un incompetente del calibre de alguien que dice eso pueda ser el gobernador de un Estado, así que corro a refrescar mi memoria y confirmar que realmente es el gobernador del Estado de México. Lo es.

Como no puedo dejarme llevar a conclusiones precipitadas por mi sensibilidad ante el tema, decido buscar en prensa qué hace este señor y cuándo lo hace. Qué son esas cosas más graves. Porque no quiero, a priori, lanzarme a escribir sin saber un poco más.

Acudo a Google y añado su nombre, pincho en los primeros enlaces. Tiene Twitter, lo busco. Hay un informe oficial de su gestión y también, en la propia página de su Gobierno, un listado de sus actividades diarias. ¿Las repasan conmigo?

Trayectoria profesional: Secretario del Ayuntamiento de Ecatepec de Morelos de 1994 a 1996. No empezamos bien, en esos años los feminicidios en la población no bajaron del puesto décimo ¡a nivel nacional! Ha sido presidente municipal de Ecatepec de Morelos en dos periodos, de 2003 a 2006 y de 2009 a 2012. En años como 2005, el municipio con mayor incidencia de feminicidios en el país es, adivinen, Ecatepec de Morelos con 49 casos. Desde 1999 a 2011 en todo el país se levantaron 32 mil actas de defunción por muertes violentas de mujeres y de esta cifra al Estado de México le corresponden 7 mil 749 casos.

Pienso para mí: «En fin, al menos sabe de qué se trata y si dice que hay cosas más graves, es que hay cosas más graves porque lleva en contacto directo con el problema 20 años».


Agenda a 1 de junio de 2014: vacía y sin actualizar desde septiembre de 2013. No deduciré que no tiene nada que hacer. Sigo investigando.

Twitter: en sus últimos tuits comparte una foto sobre el #DíaMundialsinTabaco, algunos consejos en caso de sismo, participa en la XXXII Asamblea General Ordinaria del Consejo Coordinador Empresarial, anuncia una inversión de Wallmart en Edomex, recuerda cuánto invertirá en México Wallmart, vuelve a contar su participación en asamblea ejecutiva Walmart, e informa de las posiciones avanzadas en #DoingBusiness . Adjunta foto con concesionarios de autopistas (una foto en la que, por cierto, no aparece ni una sola mujer, de 16 participantes). Sigo avanzando y solo habla del Banco Mundial y economía. Por fin llego a #MexiquensesMejorProtegidos. Un foro sobre trata ¿Protegidos? ¿Este señor sabe quiénes son casi exclusivamente víctimas de trata en su Estado, en su país y en América latina y en el mundo?

Parece que me puedo hacer una idea de por dónde van sus intereses, pero no quiero –todavía– formar un juicio para compartir. El juicio privado está bien formado y posiblemente tuviera consecuencias penales de ser puesto por escrito. 

Entre esos enlaces que Google proporcionaba veo que, con ocasión de la presentación de su primer informe de Gobierno, se utilizaron 1.500 elementos de diferentes grupos tácticos de la SSC y 600 policías de la policía municipal, que fueron distribuidos por el centro de la ciudad de Toluca y se complementaron con patrullajes del Ejército en el primer cuadro. Está claro que su seguridad y la de sus autoridades sí le parece un tema lo suficientemente grave.

En EDOMEX viven aproximadamente 7 millones 778 mil mujeres que no reciben los cuidados y vigilancia que se procura a sí mismo el autor de esas infames declaraciones. No contento con eso, quien tiene el mandato legal de garantizar una vida libre de violencia de las mujeres mexiquenses se permite relegarlas de sus prioridades. ¿Acaso cree que su labor sostiene al Estado de México más y mejor que esos casi ocho millones de mujeres? Eso no es solo pecar de soberbia, señor Ávila, sino también de ignorancia. 

¿De qué sirven las leyes si no se garantiza su cumplimiento? ¿De qué sirven 34 plazas de judicatura y 11 magistrados y magistradas con especialización en violencia de género si no disponen de la dotación económica y el apoyo policial y político necesarios para desarrollar su trabajo con eficacia? 


Quizás a este hombre, a este político al que tanto preocupan la economía y las empresas podríamos hablarle en un lenguaje que comprenda. ¿Qué sucedería si en su Estado en lo que va de administración se hubieran quemado, arrasado, dejado inoperativas, robado y expoliado más de 1,500 empresas (o aviones, o autopistas) y más de 600 hubieran desaparecido sin dejar rastro? ¿Lo consideraría hechos aislados o estimaría que su entidad tiene un problema de gravedad suficiente para investigarlo de forma separada e independiente con los mecanismos legislativos existentes? ¿Hemos de pensar que preferiría no investigarlo para no echar tierra sobre sus ambiciones políticas? 

De sobra sabemos las mujeres feministas de la confusión, el desconocimiento y la falta de formación de muchas personas cuando hablamos de género, de igualdad, de violencia machista o de feminicidios. A veces, es comprensible. Otras, cuando parte de quienes tienen la representación de la ciudadanía, es inexcusable. Establecer prioridades con acierto es la obligación de cualquier persona con responsabilidades de Gobierno: olvidarlas y dejarlas de lado frente a intereses económicos y políticos es cómplice. Ignorarlas sistemáticamente durante 20 años, es culpable. Y creo que, dado que sus enlaces en las redes sociales son públicos deberíamos ir y decírselo. Porque nosotras sí sabemos hasta qué punto nuestras vidas son importantes y su valor no es el que le dé un politicucho cualquiera.



María S. Martín Barranco
@generoenaccion
Artículo publicado originalmente en Nº 9 Revista AMAM

martes, 17 de junio de 2014

¿Por qué el Feminismo sí debe llamarse Feminismo?

Cada dos por tres aparecen en este blog o me encuentro en Twitter y Facebook  comentarios que repiten una misma falacia "el Feminismo no puede querer la Igualdad, para eso tendría que llamarse igualismo". O bien: "es que no pueden estar fuera los hombres y feminismo solo hace referencia a mujeres". Nunca faltan sugerencias de cambio: debería ser humanismo, deberíamos hablar de personas, deberíamos hablar de seres humanos... cualquier cosa menos identificarse con algo que a las claras nos remite a femenino, a fémina, a mujer. Vade retro, Satanás. 


Sepan no obstante, queridas y queridos, que cada vez que alguien habla del género humano, las mujeres quedamos invisibilizadas bajo el paradigma androcéntrico (lo masculino como genérico). Hasta que ese paradigma no desaparezca, hablar de género humano solo entorpece nuestra labor para hacernos con la parte de genéricamente humana que el patriarcado lleva ocupando al completo desde tiempo inmemorial. Pueden escucharlo perfectamente argumentado por la filósofa Celia Amorós. 



Normalmente, este tipo de comentarios llega desde los típicos machistas reconocidos y reconocibles, de formas autoritarias, despectivas y denigratorias con las mujeres y el feminismo. Por parte de es@s que nos llaman con palabras que solo pretenden enfrentar a unas mujeres con otras. Hacer clasificaciones versión revisitada de "buenas y malas", y ser, preferiblemente ell@s, quienes ponen la etiqueta.

Sin embargo, cuando llegan de hombres o mujeres que sabes que se creen la igualdad pero que no son capaces de ver hasta qué punto la parte privilegiada de un sistema no puede ser quien decida las reglas del juego de la totalidad, me sorprende (y me molesta, para qué negarlo) más. Me refiero a conversaciones como esta:



Ser "firmemente feminista" y "sentirse incómodo con el nombre" es una contradicción absoluta. ¿"Etimológicamente" es incorrecto que la cómoda se llame cómoda cuando lo cómodo es la cama? El feminismo no "lucha" contra nada (eso es una visión absolutamente patriarcal) el feminismo trabaja por una sociedad en la que nacer mujer no suponga una menor capacidad legal ni real de disfrutar de la ciudadanía y de la vida. Los hombres son parte activa en la solución y, a la vez, la parte privilegiada del sistema y parte muy activa del problema. Por eso, del mismo modo que un juez se inhibe cuando es juez y parte muchos hombres deberían saber tomar parte en ese trabajo por un mundo mejor sin tener que ser, como siempre, quienes definen cuándo, cómo y por qué. Lo demás, por mucho que se adorme no es sino el ya famoso e improductivo "Sí, pero..."

Las declaraciones de intenciones sobre seres humanos viviendo en armonía molan un montón, pero al final tienen una traducción cotidiana muy simple. Yo las escucho y mi cerebro traduce de nuevo "Sí, pero..." Y no voy a esperar a que llegue el mundo ideal, a que los peros desaparezcan solos, a que la igualdad llegue como el advenimiento del Espíritu Santo, ni voy a dejar que lo construyan por mí mientras hacen declaraciones de intenciones. Aquí, o nos arremangamos en el día a día, damos la cara ante el sexismo cotidiano, salimos a la vez y en el mismo número hombres y mujeres a quejarnos por la diferencia salarial, por la sexualización de las niñas, por el uso de mujeres como esclavas sexuales, porque en España (desde donde escribo) seamos el país con mayor demanda de prostitución de Europa, por el derecho a decidir sobre nuestro propio cuerpo, por los feminicidios, a formarnos en género, a acudir a las citas del cole de nuestras criaturas, a no reírnos de chistes sexistas y a afearlos a quienes los hacen, a usar lenguaje inclusivo, a negarnos a comprar libros de texto donde las mujeres solo aparezcan fregando... Cuando masas críticas de hombres hagan todo eso y tanto más imposible de enumerar que hacemos LAS FEMINISTAS todos los días, me permitiré tener en cuenta los "consejos" sobre "cómo deberíamos llamarnos" o cómo "deberíamos hacer" las cosas. Mientras tanto, queridos... perdonen si hago caso omiso. No es tozudez. Es, por desgracia, la voz de la experiencia. 

Afortunadamente, no soy la única que piensa así. Esto no hace mis motivos mejores, ni me da la razón, ni la quiero tener. Solo me hace sentir menos sola en las inquietudes y planteamientos cotidianos. 

Fuente: ManySmallVoices
Ariel Chesler, hijo de una feminista norteamericana de la segunda ola, exploraba en un artículo publicado hace unos días en Good men project el papel que los aliados masculinos deben tomar en el movimiento feminista. 
"Aunque creo que los hombres, incluido yo mismo, son y pueden ser feministas, también tenemos que caminar una línea muy cuidadosa. En Twitter, como en cualquier espacio público, voces masculinas a menudo se escucharán con mayor volumen. Y, por desgracia, para algunos escuchar los mensajes importantes, el mensajero debe ser un hombre. Es crucial recordar que a veces la mejor manera para que los hombres apoyen a las mujeres y el feminismo es por escuchar o amplificar las voces de las mujeres"

Escucharlas y amplificarlas. No definirlas ni reconducirlas. Esto llevó a debatir en las propias redes sobre si los hombres pueden ser líderes feministas o incluso feministas en todo, o si es preferible llamarse aliados o pro-feministas.

Por supuesto, debemos recordar que muchas de las personas que encabezaron movimientos abolicionistas eran blancas. Del mismo modo, los hombres siempre han sido parte del movimiento de mujeres, como nos recordaba Nuria Varela de Jhon Stuart Mill en "El marido de la feminista". Nuestro objetivo colectivo debe ser que quienes legislan, aplican las leyes, hacen que se cumplan, las enseñen ya sean hombres o mujeres, sean feministas. Después de todo, no todas las mujeres son feministas. 

Las polémicas tras recientes fenómenos en Twitter como #YesAllwomen o #MissUSA dejaba muchas preguntas. Como cualquier debate, es más productivo cuantas más cuestiones genere. Algunas fueron: ¿Quién tiene la propiedad de un movimiento? ¿Y de un nombre? ¿Cómo pueden los hombres que se identifican como feministas o que apoyan a las feministas navegar por las aguas revueltas de las redes sociales y el activismo feminista? ¿Cómo usar ese "altavoz" sin acallar la voz de las mujeres?

Imagen: Feminismo Unizar

Desde luego, no abriendo debates cerrados. El Feminismo se llama Feminismo. Nos gusta el nombre. Lo queremos. No estamos dispuestas a permitir que sigáis cargando de connotaciones negativas cualquier cosa que "suene" a mujer. Casi lo habéis conseguido con femenino, borrando del mapa todas las acepciones posibles excepto esa esencialista que nos condena a una feminidad diseñada, concebida y practicada por  y para el hombre. Si quieres debatir, debate con otros hombres sobre el feminismo, las masculinidades, la violencia masculina. Abre tantos debates como quieras sobre los privilegios masculinos, sobre el trasfondo de opresión genérica que subyace a las sociedades capitalistas (y a todas las demás), sobre cómo la misoginia y el machismo también perjudican y matan hombres.  Habla de los niveles de amenazas y hostigamiento que soportamos las mujeres en las redes, en las calles, en la vida.

Habla de lo que quieras, pero no me digas de qué tengo que hablar yo.  Ni cómo tengo que llamarme para que me "hagas el favor" de ser feminista.

María S. Martín Barranco
@generoenaccion
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viernes, 13 de junio de 2014

¿Qué es el mujerismo?

Imagen desde metiendoruido.com
Hoy he conseguido un pleno al 15: feministas y machistas llamándome mujerista. No es que me importe más allá de la sorpresa por la coincidencia. Sin embargo, el debate ha hecho que algunas de las seguidoras y seguidores de los varios proyectos de Especialista en las redes, pregunten el significado de la palabra "mujerismo".  Sabiendo la edad media de quienes me siguen (estos aparatitos lo chivan todo, suponiendo que ustedes no mientan) tampoco me extraña que no lo sepan porque es una palabra que suena algo -por no decir muy-"antigua". 

Aún así, y detestando todas las palabras que suponen un descrédito hacia otras mujeres porque me parecen nuevas clasificaciones entre "buenas y malas"  o una división ente nosotras que solo benefician al patriarcado (motivo por el que no uso nunca palabras como mujerista o hembrista) voy a explicarlo no con mi propia definición (que tampoco la tengo) sino con la de dos mujeres que saben infinitamente más y lo dicen infinitamente mejor: 

La primera, es la española Alicia Miyares. En el artículo (que pueden leer íntegro desde su blog pinchando sobre el nombre) se refiere a la política pero es aplicable a cualquier otro ámbito. Allá va: 

"El “mujerismo” consiste en apelar a retóricas emocionales, dada la condición de mujer se supone la sintonía inmediata con el electorado femenino y cierta expectación por parte del masculino. “Mujerismo” es la frase que algunas mujeres expresan de “yo no soy feminista”: toma de postura política difícil de entender ya en una mujer de derechas, incomprensible y exabrupto en una de izquierdas. “Mujerismo” es la presentación de una mujer dedicada a la política como “mujer acogedora” y respetuosa con las decisiones de partido que tanto sirve para un roto como para un descosido: una “apagafuegos” profesional. “Mujerismo” es esa imagen, ensalzada por los medios, de las mujeres políticas dedicadas en sus momentos de descanso al cuidado de los hijos, sobrinos, nietos, etc.. “Mujerismo” es la apelación al papel de madres y esposas de las mujeres para destilar la imagen de comprensión de los problemas sociales. “Mujerismo” es evitar que las mujeres que tengan una presentación lo suficientemente carismática se puedan promover como  líderes. “Mujerismo” es cercenar las aspiraciones políticas de las mujeres, impidiéndoles que solidifiquen redes que les sirvan de trampolín, criticando actitudes que serían ensalzadas si fueran varones los que las llevaran a término. El “mujerismo” puede ser la tentación de los partidos necesariamente abocados a la paridad." 


También, en México, mi adorada Lydia Cacho ha escrito sobre el tema (el artículo fue publicado originalmente en el periódico sinembargo.mx) refiriéndose también al ámbito político: 


Las mujeristas que incursionan en la política utilizan un discurso pseudo feminista en el que aseguran que respetarán los derechos de las mujeres y acto seguido consultan con los patriarcas eclesiásticos cuáles son esos derechos y dónde deben ser acotados. Ellas aseguran que son buenas administradoras porque administran su hogar, afirman que todas las mujeres son buenas madres y amas de casa, aunque en el fondo saben que mienten, pero ese discurso las acerca al voto femenino de masas. Van contra la violencia hacia las mujeres pero no reivindican los derechos y libertades plenas que ayudarán a las que son víctimas a salir de esa condición y aprender a ejercer sus libertades. Los hombres mujeristas siempre comienzan sus frases con un “yo crecí rodeado de hermanas” como si la simple cercanía con el sexo opuesto los hiciera más igualitarios o menos machistas. Ellos se levantan de la mesa y acercan la silla a una mujer con una mano y con la otra firman por arrebatarle sus derechos sexuales y reproductivo



Creo que con estos enlaces pueden hacerse una buena idea de qué significa el término. Como siempre, gracias por dejar sus dudas y por permitirme compartir con ustedes. 

María S. Martín Barranco
@generoenaccion

miércoles, 11 de junio de 2014

¿Dónde están las feministas?




Si te consideras feminista, lo declaras abiertamente y haces activismo, sea o no en las redes sociales, estoy segura de que la pregunta que titula este post no te es desconocida.

Las excusas -que no argumentos- del machismo esté defendido por un hombre o una mujer, no son demasiado originales y se reducen a unas cuantas ideas superficiales poco o nada argumentadas, repetidas hasta la saciedad y que parten de una misma base: creer que los derechos que disfrutamos son arrebatados en alguna medida al varón. La batería no es tan amplia: 

Fase 1.
  • El feminismo es lo contrario del machismo
  • Estáis en contra de los hombres.
  • El feminismo no quiere igualdad sino revancha.
  • Las feministas nos preocupamos de tonterías y hay luchas más importantes.
  • El feminismo no debería llamarse Feminismo sino Igualismo (humanismo... o cualquier otro ismo que se les ocurra).


    Inmediatamente después, y tras aclarar una por millonésima vez que el Feminismo (los feminismos) es un movimiento social que lucha sin sangre ajena desde siglos por una sociedad justa y sin privilegios por razón de sexo, llega la Fase 2. Como nadie en su sano juicio puede decir en el siglo XXI que no está a favor de una sociedad sin discriminaciones llegan los intentos de demostrar que somos nosotras las discriminadoras:
    • Yo estoy a favor del "verdadero feminismo" pero no del radical.
    • Ahora somos los hombres los discriminados.
    • No se nos trata igual a los hombres.
    • A vosotras se os dan ahora privilegios (obsérvese que cuando ellos los disfrutan son derechos, cuando los disfrutamos nosotras, privilegios).
    Puede funcionar el aclarar que siempre ha habido acciones positivas y que solo les molestan cuando hay mujeres. Por ejemplo, no suele haber quejas por las medidas de reinserción laboral de mayores de 45 años, los descuentos en el bus a personas ancianas, o las ayudas a familias numerosas. Tampoco se ve mal que se trate diferente a quien es pobre y quien es rico (hay pocas ricas, ya saben, casi ninguna) en el pago de impuestos. En todos esos ejemplos se sobreentiende que la justicia pasa por tratar desigual a quienes son de partida desiguales. 



    El sistema hace que los hombres alcancen sus metas empujados por el propio sistema, es la inercia la que permite que solo sus logros aparezcan en los libros de Historia y de texto, que nadie se cuestione su acceso a la escuela o la Universidad en ningún lugar del mundo, que las religiones casi por unanimidad excluyan a las mujeres de posiciones de decisión en sus iglesias, sus cuotas del 99 o 100% en consejos de administración, que las leyes les privilegien desde tiempo inmemorial y se considere lo normal, lo natural y lo justo. Ellos han usado siempre escalera mecánica y no conocen otra. Si ahora, un día, se les aparta de ella para dejarnos paso (aunque sea brevemente y por tiempo determinado) son conscientes de hasta qué punto es incómoda una escalera normal.

    Ni qué decir tiene que a pesar de eso se empeñan en decirnos qué deberíamos hacer: las feministas deberíais dejaros de lenguajes y tonterías e ir a cosas importantes, las feministas deberían preocuparse por los hombres asesinados, las feministas deberían contar lo de las denuncias falsas, las feministas deberían callarse, #lasfeministasdeberían hablar... las feministas, las feministas, las feministas. Para gustarles tan poco nos tienen muy en cuenta ¿no creen?


    Imagen cedida desde Twitter por Misoprostol @Autar____keia

    Si no se quedan ahí, que a veces sí, pasamos, como en los videojuegos, a la Fase 3: Insultos  y/o amenazas sistemáticamente ignorados por las autoridades como en el caso de Anna Gensler.
    • Hembrista
    • Feminazi... 
    • Malnacida
    • Asesina...
    Pero hay otra estrategia. Más sutil y por ello más perniciosa. Cada vez encuentro a más mujeres y hombres que preguntan "¿Dónde están las feministas?" ante cualquier situación. Desde asociaciones de afectadas por endometriosis (no ataco a la asociación, solo cito un ejemplo real y dejo el enlace) a asociaciones católicas-apostólicas y romanas. Desde páginas de machirulos, o políticas en activo, a periodistas en las tertulias o la prensa

    ¿Dónde están las feministas cuando hablamos del alpiste de los periquitos? ¿Dónde están las feministas cuando matan a los hombres? ¿Dónde están las feministas cuando me torcí el meñique? Suelen ser personas que desprecian nuestras luchas pero nos quieren en las suyas. Y cuando no estamos (como si el Feminimo debiera ser un nuevo dios (o diosa) y estar en todas partes) nos lo reprochan agriamente y en público. Ya nos impone bastantes "deber ser" el patriarcado, queridas, para dejar que nos los impongan supuestas compañeras en nombre de una supuesta sororidad, o cualquier señor en nombre de algún tipo de "feminismo verdadero" -que él define, claro. No preguntan ¿dónde están las feministas en los gobiernos? ¿Dónde están las feministas en los consejos de administración? ¿Dónde están las feministas en el profesorado? Por supuesto nunca ¿dónde están los feministas?

    Pero "las feministas" no existimos como tales. No somos un grupo cohesionado de una sola voz. Cuando hablo, hablo por tanto como feminista pero no en nombre de todas ni del movimiento. El feminismo son los feminismos, tantos como feministas. Compartimos objetivos pero no estrategias, ni acciones. Quizás deberíamos hacerlo, pero esa es otra discusión. Así que si tanto les preocupa dónde estamos las feministas, no solemos ser silenciosas, estamos en las calles, trabajando por los derechos de todas las sociedades de todos los rincones del mundo. O en las redes aguantando insultos. Y también, a ratos, estamos explicando -otra vez-, que estamos donde nos da la gana porque generaciones de mujeres ya trabajaron para que nadie nos diga qué hacer, dónde hacerlo ni cómo.

    No nos ven cuando estamos, pero sí cuando no estamos. Quizás sea esa la estrategia: una huelga de feminismo. Entonces sí nos iban a echar de menos.

    María S. Martín Barranco
    @generoenaccion

    martes, 3 de junio de 2014

    La ironía y los troll*


    La ironía es un reactivo infalible para detectar tontxs, y también para detectar troll. La ironía funciona en muchas conversaciones igual que el papel tornasol para comprobar la acidez o la alcalinidad de una sustancia. Ante una ironía el interlocutor o la interlocutora pueden reaccionar de distintas maneras que reflejan, cada una de ellas, su inteligencia, su franca tontería o una estupidez de catálogo. (Un troll estará generalmente en este último apartado, por lo que pueden , sin el menor pudor, ir directamente a los párrafos cuarto y quinto).

    La forma más inteligente de reaccionar es obsequiar, a quien nos dedica un comentario irónico, con una respuesta igualmente irónica que marque una pauta de cordial inteligencia –alejada lo mismo de la petulancia erudita que del embobamiento– para el resto de la conversación.

    Una segunda manera de reaccionar ante la ironía es pasarla por alto, no porque no se ha entendido el sentido del comentario irónico sino simplemente porque no se desea establecer –por la razón que fuese– un entorno de complicidad intelectual con la persona interlocutora; esto, cuando es pertinente, también es signo de inteligencia. (Si tu troll tarda en contestar horas o días, no ha optado por esta posibilidad, solo está procesando la información. Al menos hay rastro de vida inteligente).

    Una tercera forma de reaccionar ante la ironía consiste también en pasarla por alto como tal (como ironía) porque se le ha tomado en sentido literal. Aquí ya hay una clara indicación de tontería por parte de quien se muestra incapaz de captar lo que es justamente la ironía:“Figura retórica que consiste en dar a entender lo contrario de lo que se dice” (X dice en su blog: “Lo que más me gusta de los machirulos es lo razonables que son” y el troll, perplejo, protesta:“No, porque son muy agresivos, será que no te has encontrado ninguno”. No hay remedio, el troll no captó el sentido irónico y habrá que hablarle con literalidad chata y plana para entendernos).

    La cuarta forma de reaccionar ante la ironía es el enojo, hacer una pataleta y exigir disculpas a quien ha formulado la ironía, o bien afearle en extremos su conducta NO porque haya sido irónico sino porque el troll de catálogo –estúpid@ en ese español vilipendiado por el DRAE- no sólo ha tomado en sentido literal el comentario irónico, sino que además quiere salir del paso, ante una ironía que lo ha exhibido como un palurdo o un mentiroso, jugando el papel de "doncella ofendida" en su pudibundez. (Sí, justo ese papel que si es un troll machista nos echa en cara cada dos por tres y que practica con tanta soltura).

    Si tienes un blog, una web, una página Facebook te pasará todo el rato. Como te pasará que te acusen de no encontrar ironía en supuestas bromas ofensivas y de mal gusto. Ante eso, mi abuela tenía la receta: ella decía «Huye de discutir con un tonto por dos motivos: uno, que te ganan por experiencia y otro, porque puede darse el que caso de que en algún momento no se llegue a distinguir quién es el tonto»

    Disculpen el masculino excluyente de mi abuela, si quieren seguirme el juego, cambien "tonto" por "troll" y ténganlo presente cuando hagan un comentario irónico. Se ahorrarán un montón de molestias.


    *Esta nota es adaptación sesgada y malintencionada de un artículo firmado por Juan Pablo Roiz aparecido originalmente el domingo 25 de septiembre de 2005 en Asuntos Capitales