viernes, 30 de enero de 2015

Activismo feminista y ciberfeminismo


Ya no entiendo la vida sin activismo feminista. El feminismo me protege contra la violencia y los abusos, y me ayuda a entender situaciones diarias de discriminación basadas en prejuicios y estereotipos, ¿cómo agradecer a las feministas todo lo que históricamente han hecho por nosotras y siguen haciendo si no es difundiendo, militando y contribuyendo?
He encontrado en el feminismo la explicación a tantos desplantes e injusticias a las mujeres, a la zancadilla constante en el mundo laboral, a la competitividad y rivalidad entre las mujeres con las que comparto vida, trabajo y aficiones. Cada gesto cotidiano que realizamos está presidido por el machismo: desde la crema que nos aplicamos por las mañanas para las imperfecciones, la ropa que elegimos en la que ha de primar la feminidad sobre la comodidad, la actitud en nuestro lugar de trabajo cediendo el lugar a los hombres, nuestra culpabilidad por tomar la iniciativa, por hablar en público o por reírte a carcajadas. Reconocer estas injusticias cotidianas como imposiciones del sistema patriarcal nos libera de tener que cumplirlas, nos ahorra dinero y, sobre todo, tiempo para poder dedicarnos a aprender, producir y tomar ese papel activo que el patriarcado nos quiere quitar.
Desde ese momento en que te pones las gafas violetas, esto es, adoptas una perspectiva de género, todo lo que te ocurre cobra sentido. Es más, cuando abres tu perspectiva gracias al conocimiento que te dan las feministas y sus redes de información y divulgación, te haces consciente de los millones de mujeres en todo el mundo que son vendidas, explotadas y usadas como moneda de cambio en las guerras o todo tipo de conflictos, aprendes que la violencia de género o terrorismo machista es la primera causa de muerte de mujeres en el mundo, que hay doscientas niñas nigerianas que llevan casi un año secuestradas por Boko Haram, pero muere un solo abogado violentamente y no hay medios suficientes para averiguar si fue suicidio o asesinato.
 El activismo feminista es una forma de empoderarte en tu día a día para sobrevellar y entender lo que pasa a tu alrededor como un reflejo del patriarcado que lleva años ejerciendo su poder y quiere seguir ostentándolo. Por otra parte, significa abrir tu mente hacia nuevas vías de conocimiento, lo que se traduce en nuevas posibilidades de desarrollo personal y profesional y, de nuevo, más empoderamiento. Pero la parte más importante del activismo es concienciar a las mujeres de este necesario pacto de mujeres del que habla María Martín Barranco, en “Caperucitas unidas contra el patriarcado feroz”.
A partir de finales del siglo XX y sobre todo en el XXI, el activismo feminista cuenta con grandes aliados en Internet y en las nuevas tecnologías. Es lo que se ha dado en llamar ciberfeminismo:
A principios de los noventa surgió en Adelaide (Australia) un grupo de artistas y activistas que se dieron en llamar VNS Matrix y escribieron el primer Manifiesto Ciberfeminista.
Angustias Bertomeu. E-Mujeres.net
<http://e-mujeres.net/content/vns-matrix
Se ha abierto un nuevo universo de posibilidades en el que las mujeres podemos tomar el poder, crear contenidos, compartirlos y que nuestra presencia en las redes llegue a poder equipararse con la de los hombres y hasta superarla. Ya no se trata de que sigamos siendo consumidoras y espectadoras de lo que nos ofrece la tecnología, sino de que nos empoderemos para crear contenidos que favorezcan nuestra posición, los compartamos y creemos una presencia femenina a la par que masculina: “Permanecer al margen, o estar tan sólo como usuarias y receptoras, nos vuelve a colocar en el lugar no deseado: en el límite de los márgenes del mundo” (Mª Angustias Bertomeu Martínez, Coordinadora de e-mujeres.net).
e-mujeres.net
Tradicionalmente se ha difundido en las mujeres la idea de su falta de capacidades para relacionarse con la tecnología, lo que no es más que otra estrategia para que sigamos cediéndole espacio al patriarcado: “La tecnofobia en las mujeres […] es un paradigma falso, que se basa en el desconocimiento, o ausencia intencionada de la presencia de las mujeres y sus obras en los ámbitos científicos y tecnológicos, no estamos dentro de la historia científica oficial” (Mª Angustias Bertomeu Martínez).
Las mujeres tenemos que construir en el ciber un lugar de autoridad, de libertad femenina, donde vivir con otra mirada sobre el poder y las relaciones, con otra medida para interpretar la realidad y hacer del mundo nuestro territorio, donde construir proyectos compartidos para bajarlos a tierra y mejorar la vida.
La velocidad con la que se pueden difundir ideas, fotografías, frases, contenidos, reflexiones o críticas es proporcional a su capacidad de difusión. Las mujeres estamos tejiendo redes virtuales que se convierten en reales y se transplantan a nuestra vida cotidiana y ahí está el verdadero poder del feminismo, en colonizar el mundo digital y conquistar espacios que están vetados a las mujeres. Como ya sabemos, la pobreza es mayoritariamente femenina, y esto afecta al acceso a las nuevas tecnologías. Hay menos mujeres que hombres con acceso a Internet y esto hace que este terreno también esté masculinizado y sea propiedad, como todo en este mundo, de los hombres.
Las acciones ciberfeministas se componen de instalaciones artísticas o videos en los que se denuncian situaciones de abuso u opresión machista, no obstante, con el auge de las redes sociales utilizadas como medio de difusión de la información creo que el ciberfeminismo cobra un nuevo significado con posibilidad de compartir masivamente y establecer redes de cooperación y ayuda mutua, “instrumento de movilización social y viral”, como dice Sonia Reverter Bañón.
Mujeresconstruyendo.com
Pero no solo originar contenidos sino que, desde las teóricas del ciberfeminismo se pide un compromiso político que trate de cuestionar las posturas patriarcales desde las que se hace la tecnología ya que “la tecnología hace el género”.

Internet es un reflejo de la sociedad y, por tanto, es fundamentalmente machista. El supuesto avance tecnológico se ha convertido en una ramificación más del patriarcado y en una herramienta muy útil para difundir sexismo, donde machistas y violentos de toda índole campan a sus anchas. No vamos a cederles este espacio de la modernidad y el desarrollo, por ello, es el momento de reapropiarnos y reconducir el uso de las nuevas tecnologías y hacer un uso responsable, feminista y comprometido.

Pilar Jódar Peinado
Profesora de Educación Secundaria.
Filóloga, investigadora en teatro español, Licenciada en Filología Hispánica y DEA, por la Universidad de Salamanca.
Interesada por las situaciones de desigualdad que viven las mujeres de mi país, encontré en el Proyecto Desgenerad@s la formación y recursos necesarios para encauzar mis preocupaciones
@mariadelpilarjp


No sin mujeres

NO SIN MUJERES

Cada año, el 8 de marzo, multitud de instituciones culturales y de personas relacionadas con la cultura organizan o participan en actos en favor de la igualdad de género. Cada año, durante los 364 días restantes, instituciones culturales y personas relacionadas con la cultura quedan impávidas ante la ausencia de mujeres en medios de comunicación, eventos artísticos, antologías, congresos o carteleras de cine, música, teatro…
Hombres altos, bajos, delgados, gordos, de izquierdas, de derechas, republicanos, monárquicos, independentistas, nacionalistas, heterosexuales, homosexuales, bisexuales, asexuales, transexuales, religiosos, laicos, ateos… que se supone que representan todas las identidades e ideologías posibles. A veces, incluso se buscan hombres para representar el movimiento y las posiciones feministas. Y eso no es real. El mundo es diverso y en esa diversidad están presentes las mujeres.
Así pues, nosotras, las mujeres y asociaciones firmantes de esta carta, pedimos a todos los hombres que desean hacer algo por un mundo más justo, mejor representado en su pluralidad, un gesto simbólico, a lo largo del mes de marzo de 2015: digan “No sin mujeres”. No se sienten a hablar, a debatir, a participar, a compartir conocimiento o creación sin pensadoras y creadoras. Usen el privilegio que el sistema les concede de ser llamados los primeros, cuando no los únicos, para decir “no sin mujeres”. Conozcan a las mujeres de sus áreas de conocimiento, nómbrenlas, desígnenlas o propónganlas para obtener puestos, menciones, honores. Recuerden que hay, y que ha habido siempre desde tiempos inmemoriales, pintoras, escultoras, compositoras, dramaturgas, filósofas… Recuérdenlo cuando hagan sus listas de libros, de lecturas, de películas, de canciones.
nosotros, los hombres firmantes de esta carta, nos comprometemos, como gesto simbólico, a lo largo del mes de marzo de 2015, a no participar en ningún debate, programa televisivo, tertulia radiofónica, congreso, jurado, festival o similar, de composición exclusivamente masculina.
Cuando las mujeres estén, estemos presentes en el imaginario colectivo, estaremos presentes en el diseño de las políticas, de los currículos, de la creación de las ciudades, de la educación, de la cooperación. Cuando las mujeres dejemos de ser representadas por hombres y escondidas por el discurso de lo masculino como universal no harán falta días por la igualdad de género.
Firmado:
Laura Freixas, presidenta, y María Martín Barranco, socia, de Clásicas y Modernas, asociación para la igualdad de género en la cultura
Marian López Fernández Cao, presidenta de Mujeres de Artes Visuales (MAV)
Virginia Yagüe, presidenta de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA)
Capitolina Díaz, presidenta de Asociación de Mujeres investigadoras y Tecnólogas (AMIT)
Piar Rius Fortea, presidenta de Mujeres en la Música

Puedes firmar la carta AQUÍ y compartirla en redes con la etiqueta #NoSinMujeres.

viernes, 9 de enero de 2015

Contestación al periódico Información de Alicante, en relación con el artículo de Antonia Chinchilla


Contestación al periódico Información de Alicante, en relación con el artículo publicado el pasado día 3 de enero

 
Captura de pantalla de parte del artículo sobre el que se denuncia

En relación con las acusaciones del artículo sobre La Ley y Violencia de Género escrito por la señora Antonia Chinchilla, publicado el día 3 de enero en su periódico y, considerando que el tema tratado es de suma importancia y que necesita aclaraciones urgentes, a continuación le expongo datos reales para desmentir lo que en ese artículo se dice. 

En el primer párrafo del artículo dice que a la Ley integral contra la violencia de género:
“Se le critica(…) y hay aprovechamientos de la misma, abusos con base en ella (…) es cambiable para adaptar cualquier intento normativo a las circunstancias sociales en que tiene que desarrollarse, aplicarse y ser útil para la convivencia de una sociedad determinada.”

Hay que recordar que la Ley española es ejemplo para muchos estados como herramienta para combatir este tipo de violencia, por eso el pasado 15 de octubre La Ley Integral contra la Violencia de Género, premiada por ONU Mujeres, World Future Council y Unión Interpalamentaria. “Estas organizaciones internacionales consideran que la legislación española, en concreto la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, aprobada en 2004 por todos los grupos parlamentarios, es una de las más importantes y eficaces normas a nivel mundial para combatir y erradicar la violencia sexista, a la que califica como una de las formas más generalizadas de abuso contra los derechos humanos”.

Siguiendo con el texto encontramos otra sinrazón y dice:
“La ley (…) tiene que aplicarse y ser útil para la convivencia de una sociedad determinada. Eso es una ley y lo demás es una cabezonería”.
¿CABEZONERÍA? “La ley integral fue declarada por el alto Tribunal Constitucional ajustada a la Carta Magna. Esta ley no es cabezonería de ningún gobierno, es un mandato internacional para terminar con la Violencia de género. Así las Naciones Unidas en la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, en la Resolución de la Asamblea General 48/104 del 20 de diciembre de 1993 establecen “Afirmando que la violencia contra la mujer constituye una violación de los derechos humanos y las libertades fundamentales e impide total o parcialmente a la mujer gozar de dichos derechos y libertades, y preocupada por el descuido de larga data de la protección y fomento de esos derechos y libertades en casos de violencia contra la mujer (…) Reconociendo que la violencia contra la mujer constituye una manifestación de relaciones de poder históricamente desiguales entre el hombre y la mujer, que han conducido a la dominación de la mujer y a la discriminación en su contra por parte del hombre e impedido el adelanto pleno de la mujer, y que la violencia contra la mujer es uno de los mecanismos sociales fundamentales por los que se fuerza a la mujer a una situación de subordinación respecto del hombre (…) Los Estados deben condenar la violencia contra la mujer y no invocar ninguna costumbre, tradición o consideración religiosa para eludir su obligación de procurar eliminarla. Los Estados deben aplicar por todos los medios apropiados y sin demora una política encaminada a eliminar la violencia contra la mujer”


Seguimos, siguiente párrafo:
“…Este Gobierno de nuestros odios y nuestros amores (…)anda convulsionado buscando modos de agradar a todos y solucionar los problemas que acechan a nuestra sociedad”. Dicho esto no creo que el gobierno (de amores, felicidades, tristezas, disfrute, desesperación…) tenga que agradar a “todos”.

No… no es esa la cuestión, el Estado tiene que cumplir su obligación como lo dicta la Resolución de la Asamblea General 48/104 del 20 de diciembre de 1993 y “Establecer, en la legislación nacional, sanciones penales, civiles, laborales y administrativas, para castigar y reparar los agravios infligidos a las mujeres que sean objeto de violencia; debe darse a éstas acceso a los mecanismos de la justicia y, con arreglo a lo dispuesto en la legislación nacional, a un resarcimiento justo y eficaz por el daño que hayan padecido…”

Sigue diciendo:
“Nos cuelan (…) de forma rimbombante -eso siempre lo hacen los gobiernos para darse importancia– que «incitar a la violencia de género estará perseguido y bla, bla, bla». (…) ese delito siempre está y ha estado penado”
No es una propuesta rimbombante, es una propuesta de los movimientos feministas es que no salga gratis incitar a la violencia de género, de esta manera el delito de apología del terrorismo machista, que se cobra la vida más de medio centenar de mujeres cada año será castigado como delito, esto ya se debatió como probable dentro de los delitos de odio que incluyeran la incitación a la violencia por razón de sexo. Sin embargo no hemos visto el rechazo por apología del terrorismo en las redes sociales con numeroso contenido apologético de ETA, cuando esta organización terrorista hace años que no asesina en este país y si lo hace el terrorismo machista. 

Otra opinión sin ningún rigor de la autora es que:
“Esta Ley, como todas, es perfecta y necesariamente modificable…”
Si algo hay que hacer en esta ley, y que se ha reclamado desde hace tiempo por los grupos parlamentarios de la oposición, tanto como por el movimiento feminista, es el desarrollo de ley hay y su dotación de recursos económicos y de profesionales sensibilizados y formados, eso es lo que hay que hacer… desarrollarla y cumplirla, y…sobre todo, sensibilizar y formar a las personas que están más cerca de las mujeres que sufren violencia de género como es personal sanitario, cuerpos y fuerzas del estado y a la judicatura.

Lo que es una afirmación muy grave sin ningún dato que lo demuestre es la siguiente afirmación:
 “…que es un ataque contra los derechos fundamentales de los hombres que no son maltratadores”.

Recordaré aquí que no hay no hay ningún ataque contra ningún hombre como lo estableció la sentencia del Tribunal Constitucional. Además destacaré el voto particular emitido por los vocales Comas d’Argemir y de Aguilar de Luqe al informe del anteproyecto del Consejo General cuando dice “La ley no tiene por objeto una condena general de los hombres, sino de aquellos que realizan conductas típicas para impedir que las mujeres alcance las cuotas de libertad y de dignidad que como ser humano le corresponde”

La falta de profesionales sensibilizados y formados puede dar lugar a un exceso de celo en cuanto a la protección de la mujer, y seguimos con las opiniones.
“…Cuando una señora presenta una denuncia por violencia, sea o no el denunciado un maltratador, como primera providencia es detenido por los cuerpos de seguridad del Estado y se come como mínimo un día de calabozos hasta pasar a disposición judicial…”

En ningún momento en la Ley se dice que se detenga a un hombre solo por denunciar, y si eso ocurre se tendrá que revisar el protocolo de las fuerzas y cuerpos de seguridad, pero en ningún caso es culpa del Ley. Las mujeres maltratadas, las mujeres que viven una vida de maltrato por los hombres, las familias de las mujeres asesinadas, no se merecen que se hagan estas acusaciones de una manera tan frívola, e inmoral 

Para terminar el artículo y de una manera cruel y sin escrúpulos afirma que existen denuncias falsas para beneficiarse de esta situación, incluso… en connivencia con la sus abogadas/os.
Pero “¿Y si el detenido no es un maltratador?” (…) “Es frustrante defender a un señor que no es maltratador y ver cómo no se tiene en cuenta ni uno de sus derechos”. (…) “Imaginemos que una señora denuncia a su esposo –y estos casos por desgracia existen– porque pretende un divorcio y que no se dé una custodia compartida de los hijos habidos del matrimonio. De momento, si la supuesta víctima sabe montárselo bien y es conocedora de los requisitos para que exista maltrato, denuncia y se garantiza de entrada que se abra un procedimiento por violencia. Mientras sigue su curso, presentará el de divorcio y salvo que se demuestre lo contrario, el señor denunciado en cuestión se queda sin custodia y ante la sociedad como un maltratador, sin custodia de hijos y sin casa. Estigmatizado para siempre. Existen denuncias falsas por maltrato con la intención de cobrar las ayudas que se ofrecen a víctimas, en ocasiones hasta pactadas con los maltratadores, sobre todo inmigrantes que necesitan permiso para residir en nuestro país. Esta es la verdad que más de uno no quiere reconocer”


Habría que aclarar a la autora que las ayudas solo las reciben las mujeres que dada su situación de maltrato tienen derecho a estas ayudas, no todas las mujeres por ser maltratadas las tienen, y que además Según la Macroencuesta de 2011 solo el 22% de las mujeres maltratadas denuncia, ya que muchas de ellas conviven con el maltrato sin ser conscientes. Otra parte de la realidad es que muchas mujeres maltratadas para no ser estigmatizadas se divorcian sin denunciar y llevan en silencio la vida de maltrato a las que han sido expuestas. Más datos, catorce de las 15 asesinadas en 2014 que habían denunciado a su agresor por violencia machista tenían una valoración policial de riesgo «no apreciado» o «bajo». Además según los datos oficiales de 50 mujeres asesinadas solo habían denunciado 16.

Pero lo más grave es la afirmación de las denuncias falsas, un mito sin ninguna credibilidad, ya que como se ha demostrado en numerosas ocasiones y siempre con datos reales según La Memoria de 2014 de la Fiscalía General del Estado resume los casos abiertos por posibles denuncias falsas entre 2009-2013, y suponiendo que todos terminen en condena, representarían un 0’010% del total de denuncias.

Las mujeres maltratadas, las mujeres asesinadas, las heroínas… a las que les fueron arrebatos sus vidas nos dejaron la misión de no permitir que nadie mienta sobre esta realidad, que nadie utilice el sufrimiento por el que pasaron y pasan de una manera tan frívola y tan amoral.

Por eso, por ellas, por todas, ellas y porque es de justicia, exijo la retirada del artículo que miente sobre esta realidad y se pida disculpas a todas las mujeres y en especial a las mujeres asesinadas.



Ángela Escribano Martínez- Escuela de Pensamiento feminista 25 de abril
@angelasororidad
Valencia a 7 de enero de 2015