viernes, 29 de agosto de 2014

Concurso Especialista y "Mentes Femeninas"




Como seguramente ya sabéis quienes seguís Especialista en Igualdad no solo en este blog sino también en las redes sociales Facebook y Twitter, Especialista participa como entidad colaboradora del I Congreso Internacional de Mentes Femeninas, que se celebrará los días 3, 4 y 5 de octubre de 2014.

Hemos ayudado en la integración del enfoque de género, en la elección de ponentes y participantes de debate, participado en la elección de entrevistadas en la sección Voces y apoyado sin ambages este proyecto de visibilización de las mujeres en las áreas de conocimiento propuestas: Artes y Culturas, Políticas y Feminismos, Emprendimiento, liderazgos y TIC's y Ciencias y salud.

El número y calidad de las ponentes, la posibilidad de 4 mesas de debate, las numerosas actividades gratuitas, el trabajo y participación en la mayor parte de los casos desinteresado de tantas personas bien merece un esfuerzo más. Mujeres brillantes de varios países y ámbitos de experiencia profesional y vital estarán mostrando todo su talento.

Por eso queremos proponeros un juego, no competimos ¿por qué llamarlo concurso?, si has dicho #VoyamentesFemeninas y quieres recibir un regalo una vez allí solo tienes que pintar, dibujar, copiar, o tatuarte (si quieres...) nuestro logo y llevarlo bien visible para participar en la #QuedadaEspecialista que realizaremos durante el Congreso.


Es sencillo, pero repetimos: si llevas visible nuestro logo y estás en el lugar y hora que te diremos en la entrada, tendrás un regalo. Ahora, solo te queda pensar si será una camiseta, una chapa, un bordado, un dibujo...

Además, si estás en la zona (se celebrará en Salobreña, Granada, España) y quieres colaborar con Mentes Femeninas en la organización del Congreso en breve se abrirá el plazo para elegir voluntari@s. Necesitaremos cámaras, especialistas en sonido, azafatas, ayudantes, técnic@s, traducción al lenguaje de signos y muchas, muchas manos para que todo sea un éxito.

Por supuesto, si eres una empresa o una institución y quieres patrocinar Mentes Femeninas o colaborar de algún modo puedes solicitar toda la información que necesites en info@mentesfemeninas.com.

Si quieres participar en un Concurso para obtener una entrada gratuita, Mentes femeninas espera tu tuit con la etiqueta #VoyaMentesFemeninas hasta el 31 de agosto. Si es el que ha obtenido más RT, tendrás una entrada gratis.  Para comprarlas con un montón de descuentos pincha aquí.




Te espero, os esperamos, en Mentes Femeninas.

jueves, 21 de agosto de 2014

Empoderamiento económico de las mujeres



¿Cómo concienciar a las mujeres acerca del significado y la importancia de empoderarse? La primera vez que me enfrenté con el término pensé que no necesitaba tomar el poder porque ya hacía lo que yo quería en mi vida; sin embargo, no se trata solamente de poder tomar decisiones en lo que respecta a tu trayectoria vital o profesional sino a la actitud con la que te enfrentas a los retos, aceptas los fracasos e incorporas a tu vida experiencias de discriminación que no logras entender. En general, las mujeres pensamos que tenemos total libertad para elegir qué carrera estudiar o qué trabajo ejercer y que, cuando esto no es así, se ha debido a que no nos hemos esforzado lo suficiente. Pues bien, empoderarse es ser consciente de que se ha seguido el camino correcto, que nos hemos esforzado mucho más que cualquier hombre y que, no obstante, el reconocimiento no ha llegado porque los patrones patriarcales siguen gobernando nuestra sociedad.

Hace poco explicaba esto a una mujer que utilizó como grito feminista: “¡Desempodérate!” porque, a su juicio, significaba desprenderse del dominio patriarcal de los hombres en el ámbito domésticoRealmente, le expliqué, tendría que ser “empodérate”, toma el poder, date libertad a ti misma, y si un día sales a la calle sin maquillar o sin depilar, no pasa nada. Pero, fundamentalmente, empoderarse es una actitud vital, es un término mucho más amplio que abarca todas y cada una de las decisiones que tomas a lo largo de tu día. Decisiones como no expresar tu opinión delante de un hombre en tu trabajo porque, según mi paciente interlocutora confesó, en algunas situaciones, el hombre mostraba más conocimiento sobre el tema. Me indigné. “¿Tú qué sabes? Quizá tú tienes más conocimientos que él pero a los hombres se les ha enseñado siempre a expresarse como si tuvieran la razón, a utilizar una forma de expresión asertiva y concluyente, de manera que ellos sí se creen poseedores de autoridad. ¿Por qué a ti se te niega el poder sentirte así, el poder expresarte de manera concluyente e inequívoca? ¿Porque eres mujer? Pues esto es empoderarte: no sentirte insegura o no merecedora de un mérito”.


Estas pequeñas decisiones de autoafirmación en el lugar de trabajo o en el ámbito familiar tienen su correspondencia en un ámbito más general y trascendental como es la promoción del empoderamiento económico como medida para erradicar la pobreza. Es un hecho la feminización de la pobreza así como que las mujeres son las que desempeñan trabajos más precarios, peor pagados y en puestos de menor categoría que los hombres.

Las mujeres “siguen sufriendo de manera desproporcionada la pobreza, la discriminación y la explotación. La discriminación de género implica que a menudo las mujeres acaban desempeñando trabajos no seguros y mal pagados, y siguen siendo una pequeña minoría en puestos directivos. La discriminación también reduce el acceso a bienes económicos como la tierra y los préstamos y limita su participación en el diseño de políticas sociales y económicas”.


En ONU Mujeres se trabaja para fomentar el empoderamiento económico de las mujeres para que así estas accedan a puestos de poder y puedan tomar decisiones beneficiosas para todas las habitantas de los diferentes, quienes constituimos la mayoría de la población mundial: “Las mujeres representamos la mayoría de la población. Excluirnos de la toma de decisiones dista mucho del modelo democrático”, Silvia Ayala,líder hondureña.



Los Principios para el empoderamiento económico de las mujeres (orientaciones prácticas para empresas):
1.  Promover la igualdad de género desde la dirección al más alto nivel.
2.  Tratar a todos los hombres y mujeres de forma equitativa en el trabajo; respetar y defender los derechos humanos y la no discriminación.
3.  Velar por la salud, la seguridad y el bienestar de todos los trabajadores y trabajadoras.
4.  Promover la educación, la formación y el desarrollo profesional de las mujeres.
5.  Llevar a cabo prácticas de desarrollo empresarial, cadena de suministro y mercadotecnia a favor del empoderamiento de las mujeres.
6.  Promover la igualdad mediante iniciativas comunitarias y cabildeo.
7.  Evaluar y difundir los progresos realizados a favor de la igualdad de género.

Necesitamos ser conscientes de que la sociedad y las empresas han de actuar de forma específica para admitir más mujeres en el mundo laboral y, en consecuencia, en puestos de responsabilidad, porque es algo que no se da de forma natural en nuestra sociedad. ONU Mujeres lanza el portal Empowerwomen.org para promover el empoderamiento económico de las mujeres, un sitio en red donde se pueden encontrar multitud de recursos en diferentes idiomas para promover el emprendimiento, la formación y la mejora de entorno de trabajo.

Este empoderamiento económico comienza, además de por conseguir un entorno de trabajo saludable, seguro y carente de violencia sexista, por alcanzar y fomentar la igualdad en el acceso a la educación, a la formación y al empleo. Más concretamente,  en el caso del ámbito profesional, el empoderamiento económico se logra facilitando la promoción y el acceso a puestos de trabajo acordes con nuestra cualificación. De esta manera se animará a las niñas y a las mujeres a ocupar posiciones de prestigio y autoridad en la sociedad, que les permitan tomar decisiones en el ámbito público.


Pilar Jódar Peinado
Filóloga, investigadora en teatro español y profesora de Lengua, Inglés y Francés.
Licenciada en Filología Hispánica y DEA, por la Universidad de Salamanca.
Interesada por las situaciones de desigualdad que viven las mujeres de mi país, encontré en el Proyecto Desgenerad@s la formación y recursos necesarios para encauzar mis preocupaciones.




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viernes, 8 de agosto de 2014

10 mitos sobre la violencia de género

Aunque resulte increíble dadas las cifras mundiales de violencias contra las mujeres en general y de violencias por parte de sus parejas masculinas, en particular, sigue habiendo multitud de mitos sobre la violencia de género que solo contribuyen a reproducirla y perpetuarla.



Violencia de género o violencia machista no son solo las muertes o los golpes. hay todo un patrón de conductas que deberían alertarnos y no podemos identificar porque nadie nos enseña. Una vez dentro de una relación violenta, la dificultad para salir es proporcional al tiempo que se lleva en ella.

Sería imposible analizar uno a uno todos esos mitos. Son distintos en cada país, en cada cultura. Se manifiestan de manera diferente en cada comunidad. Sin embargo, en los países occidentales u occidentalizados (a las buenas o a las malas, que sería otro debate) hay algunos que se repiten. Me referiré además a un contexto muy concreto: el de las parejas heterosexuales, y a la interpretación de violencia de género de la ley española.


Imagen desde: Psicothema 2012. Vol. 24, nº 4,
pp. 548-554 ISSN 0214 - 9915 www.psicothema.com

Son esos mitos, para ese tipo de sociedades en concreto, los que voy a señalar en este post. Hay más y estos pueden tener variantes, pero nos sirven a modo de guía para profundizar en los enlaces que intercalo y servirán, si lo desean, para ampliar información. El orden es puramente casual, no implica ni mayor cantidad, ni mayor importancia o repercusión


Mito 1. Un hombre no maltrata porque sí. Algo habrá hecho ella para provocar. Esto lleva a justificaciones sutiles como esas noticias en las que leemos "ella le abandonó" "Asesinada porque tenía un amante" "porque se fue con otro", "porque le quitó a sus hijos"... Está también esa otra parte tan perversa de "raro es que no lo haya hecho antes porque era insoportable", "yo no hubiera aguantado tanto", etc. que se unen a la perfección con el Mito 10 en un cóctel letal. Un hombre maltrata porque cree que está en su derecho de exigir por la fuerza un comportamiento determinado de su pareja a la que considera de su propiedad ("si no es mía no será de nadie", "le advertí que no me dejara...") 

Mito 2. Maltratadores y víctimas son personas de escasa cultura, bajo nivel de estudios y clase social desfavorecida. Aquí entra la categoría "porque son inmigrantes" (pero nadie se refiere a los de alto poder adquisitivo, obviamente). Pobreza y falta de recursos son factores de riesgo, pero el principal de esos factores de riesgo es uno: ser mujer. Las mujeres pobres no sufren más violencia pero sí tienen menos medios para salir de ella sin ayuda de la asistencia social o los recursos públicos. Las mujeres con posibilidades económicas suficientes pueden alejarse de su maltratador "sin escándalo" con relativa mayor facilidad y, salvo casos muy puntuales, su situación de víctimas no se hace pública. Si se hace, piensen en los casos de famosas de cualquier país que estallan de vez en cuando y cómo las tratan los medios y la opinión pública ¿no intentarían esconderlo en la medida de lo posible?.

Mito 3. Todos los hombres son violentos y cualquier hombre puede perder el control sin convertirse en un maltratador. La violencia no es un comportamiento inevitable (salvo en caso de patologías de las que se habla en el Mito 4). Si quien pierde el control lo pierde con su esposa y no con su jefe ¿no nos da alguna pista? Debemos, además, distinguir un episodio de ira aislado y único de las violencias continuadas (visibles o invisibles) que sustentan el ciclo de la violencia de género dentro de las parejas heterosexuales. Los accesos de ira son una alerta, no creas que aunque no hayas pegado nunca no eres maltratador, o que porque nunca te han puesto la mano encima no te están maltratando. 



Mito 4. Los maltratadores son enfermos mentales, o tienen algún tipo de adicción. Falso también. Menos del 10% de los casos de violencia de género son ocasionados por trastornos psicopatológicos según los estudios realizados por la OMS y en distintos países con resultados similares. Solo están enfermos de machismo, una enfermedad virulenta y contagiosa. En lo relativo a las adicciones ¿por qué entonces las personas adictas atacan a "sus" mujeres y no a otras personas? El uso o abuso del alcohol o las drogas puede ser un desencadenante, pero no es la causa. 

Mito 5. El maltratador ha tenido una infancia difícil, fue maltratado... en realidad no tiene la culpa. Aunque es un punto muy controvertido en el que la doctrina y las y los especialistas no alcanzan un acuerdo, ni todos los maltratadores fueron maltratados, ni todos los maltratados son hoy maltratadores. Por contra, muchos de ellos son hoy activistas contra la violencia de género.

Mito 6. Es una cuestión de pareja, no somos quién para meternos en la vida privada de la gente. Escribo desde España y este mito, afortunadamente, se ha desterrado del imaginario social, no sin trabajo. Pero no es así en muchos países de nuestro entorno geográfico y cultural. El maltrato es un problema social y de salud pública de primera magnitud, que se arraiga en la estructura de las sociedades y que desde antes de nacer da privilegios y poder o lo quita en base a qué tenemos o no entre nuestras piernas (crudo, pero cierto).

Mito 7. Si se quedan será por algún motivo. Claro que sí; pero nunca los motivos que se imputan: no se quedan porque les gusta, ni porque no quieren trabajar, ni porque prefieren que las mantengan. ¿Se dan cuenta? Si quedan, será para que las mantengan. Si se van, es para que las mantengan. No se quedan porque son masoquistas y disfrutan con ello. Me recuerda esto, y no puedo dejar de pensarlo sin indignarme, la frase "sarna con gusto no pica" dicha respecto de un muy conocido caso de malos tratos en España por un académico de la lengua española, el nefando Pérez Reverte.

Mito 8. Ellas también maltratan a los hombres y lo hacen en la misma medida, o más. Tras este mito viene toda una retahíla de mitos machistas: las estadísticas de violencia están falseadas, la mayor parte de las denuncias son falsas, denuncian para conseguir dinero... todas desmentidas una y otra vez con pruebas que los grupos que las manifiestan se niegan a admitir. La violencia cometida por mujeres existe, es condenable y está condenada en todos los países del mundo, cosa que no se puede decir de las violencias de los hombres contra las mujeres. Lo que me pregunto es ¿incluso en el caso de que fuera idéntica, que no lo es, por qué cada vez que se habla de violencia machista la conversación acaba de nuevo poniendo el foco en los hombres no como maltratadores que es el mayor número de casos sino como víctimas?

Mito 9. Las víctimas de violencia de género son mujeres pasivas que no hacen nada para salir de su situación y no saben lo que quieren. Lo hacen y lo hacen a costa de sus propias vidas. "Hacer" no es solo salir de la situación. Hacer es sobrevivir cuando están destrozadas emocionalmente, es protegerse en la medida de lo posible, es buscar ayuda.  Sobrevivir dentro de la relación es hacer. El proceso de toma conciencia desde las primeras fases en las que la violencia es sutil y se justifica en base a todo un entramado social y cultural que nos enseña a ello, es largo para las víctimas pero es un proceso activo


Mito 10. Los asesinatos por violencia de género son casos aislados. ¿Casos aislados? El terrorismo machista ha matado en España más personas (mujeres, niñas y niños) que la banda terrorista ETA.  Quizás en algunos países maten a menos que en otros, pero una sola vida sería demasiada. Un asesinato es solo una punta de iceberg de un océanos de violencias cotidianas que destruyen la autoestima, generan un miedo paralizante e impiden desarrollarse como personas libres a las mujeres que los sufren cuando están vivas.


No podemos resucitar a las asesinadas, pero tenemos en nuestras manos que las demás sigan vivas. Una de las mejores herramientas es desterrar estas falacias, las falsas creencias sobre quiénes producen y padecen, por qué se llega y cómo se puede salir de la violencia de género. 

María S. Martín Barranco
@generoenaccion