jueves, 17 de julio de 2014

Las mujeres gitanas, inspiradoras del cambio


Una mujer gitana, Soraya Post, se ha convertido en la primera eurodiputada por un partido feminista (Iniciativa Feminista) con representación en el Parlamento Europeo, a partir de su elección en los recientes comicios del 25 de mayo. Este hecho nos sirve para iluminar el papel protagonista que están adquiriendo las mujeres gitanas en lo que respecta al cambio que la comunidad romaní está experimentando, en cuanto a integración, participación en espacios públicos, asociacionismo y eliminación de prejuicios.
Leonarda Dibrani, la estudiante que fue deportada a Kosovo,
mientras cursaba sus estudios en Francia
En primer lugar, destaca el papel de la Fundación Secretariado Gitano (FSG) que realiza actividades y campañas en relación al tratamiento de la comunidad gitana en nuestra sociedad. Tal es el caso de los recientes altercados racistas en Estepa (Sevilla), donde un grupo de gente de la localidad atacó a familias gitanas, a las que acusaba de haber cometido varios robos. La FSG condenó este ataque dado que se producía por parte de personas que actuaban al margen de la legalidad y se especificaba que, en todo caso, la responsabilidad de los hechos delictivos que se les achacan, “es individual, no familiar o étnica”.
Por otro lado, esta Fundación promueve campañas para el fomento de una nueva visión sobre las mujeres gitanas. Así, por ejemplo, se afirma que dentro de la comunidad gitana el papel de la mujer no coincide con el estereotipo de mujer sumisa dedicada al hogar, sino que se valora a las mujeres activas y listas, que contribuyen al sustento familiar mediante el desempeño de actividades fuera del hogar, aunque casi siempre en trabajos precarios: “En efecto, las gitanas contribuyen notablemente a la producción y a la subsistencia familiar más allá del trabajo doméstico debiendo buscar recursos, sobre todo económicos, fuera del ámbito familiar”. Es más, “son las que han tenido la iniciativa de contactar con la Administración del Estado para conseguir apoyos y recursos” (La mujer gitana hoy), de manera que su vinculación con el mundo exterior es esencial para la subsistencia del núcleo familiar.
Tere Peña,
Premio Nacional de la Cátedra de Flamencología de Jerez
Por otro lado, esta progresiva independencia de la mujer gitana y su creciente participación en espacios públicos se ve favorecida por el fenómeno del asociacionismo, que se muestra en la creación, en 1999, de la Federación Nacional de Asociaciones de mujeres gitanas Kamira, así como la asociación de Mujeres Gitanas Romí (1990), a la que se la concedido recientemente el Premio Mariana Pineda a la Igualdad entre Mujeres y Hombres 2014, premio otorgado por el Ayuntamiento de Granada.
Asimismo, diversos planes institucionales, estatales y europeos, en relación con la discriminación de la comunidad gitana y las mujeres, en particular, están favoreciendo un cambio en este colectivo con deficiencia en salud, empleo y educación, un cambio impulsado por las mujeres. Por ejemplo, destaca, la Estrategia Nacional para la Inclusión Social de la Población Gitana en España (2012 -2020) o las recomendaciones del informe de 2005 de la European Roma Rights Center donde se anima a las mujeres gitanas a denunciar situaciones de violencia de género así como se llama la atención sobre un trato no racial por parte de las instituciones para favorecer este acercamiento. En el ámbito público, se insta a los partidos políticos y a instituciones públicas a colocar mujeres gitanas en puestos de poder: “Pocas mujeres romaníes ocupan cargos de responsabilidad. Habría que avanzar bastante en la promoción de su participación política: algo a lo que no contribuyen, desde luego, los partidos políticos, puesto que apenas incluyen candidatas gitanas en sus listas” (7).
Juana Martín Manzano,
 diseñadora de moda.
El creciente interés por parte de las mujeres gitanas a formarse y ocupar cargos de responsabilidad lleva como consecuencia un cambio en los hábitos familiares, como la mayor capacidad de decisión en relación con la edad y elección del matrimonio. Esta revolución la están protagonizando las mujeres jóvenes, que han optado por retrasar su edad de casamiento para formarse en la universidad, de tal manera que hay ocho mujeres tituladas por cada dos hombres. Esta apabullante proporción de 80% de presencia de las mujeres en el sistema educativo frente al 20% de hombres está variando la orientación de este colectivo, generalmente, desalfabetizado, también porque el sistema se mostraba reticente a la integración. Y es que “en España, desde hace [solo] treinta años se comenzó a escolarizar de modo generalizado a las niñas y niños gitanos” (14)
La mejor forma de ilustrar esta revolución protagonizada por las mujeres gitanas es visibilizar a aquellas que ocupan puestos importantes en nuestra sociedad, como afirma, Tamara Carrasco, de la Fundación Secretariado Gitano.



Pilar Jódar
Filóloga, investigadora en Literatura española y Profesora.
Licenciada en Filología Hispánica y DEA, por la Universidad de Salamanca.
Profesora de Lengua, Inglés y Francés y autora de artículos relacionados con el teatro, en revistas y publicaciones especializadas.

Interesada por las situaciones de desigualdad que viven las mujeres de mi país, encontré en el Proyecto Desgenerad@s un cauce para mis preocupaciones.

martes, 15 de julio de 2014

Mujeres y feminismo en el mundo capitalista. Una reflexión sistémica

1. La perspectiva sistémica:

Para analizar la situación de las mujeres en el mundo capitalista desde una perspectiva sistémica es necesario tener en cuenta el cambio de paradigma respecto a  la epistemología que subyace al pensamiento anterior basada en la linealidad.

Causalidad circular vs linealidad
La ciencia clásica determinaba, bajo un modelo analítico y lineal, que el conocimiento era objetivo, con tendencia a preguntarse el por qué en base a una relación causa/efecto. Los conceptos sistémicos parten de la Cibernética, Teoría General de sistemas y Teoría de la comunicación humana (P.Watzlawick). El cambio fundamental que introducen está basado en la causalidad circular, donde el efecto retroactúa sobre su causa. De este modo, no sólo tenemos en cuenta que A causa un efecto en B, sino que también consideramos que B con su reacción provoca un nuevo efecto en A y así sucesivamente…

Engranaje sistémico
Teniendo en cuenta la T.G.S, por ejemplo, la sociedad española puede concebirse como un sistema formado por personas que se relacionan entre sí y dan forma a una estructura, compuesta por subsistemas (comunidades, provincias, ciudades, familias, pareja…) dentro de un suprasistema superior, como es el conjunto de España, que a su vez se enmarca en la UE. Los sistemas, por tanto, están organizados y pueden poseer jerarquías de poder, es decir,  unas partes tienen más poder que otras.
La causalidad circular sería el mecanismo por el que funciona y se mantiene determinado engranaje, mediante lo que se denomina retroalimentación.

Si la estructura, modo de organización y distribución de poder, etc…, permanece estática es producto de una retroalimentación negativa, produciendo una morfostasis del sistema mediante un proceso denominado homeostasis que corregiría cualquier desviación de la norma (o lo que se considera "normal"). Los cambios necesarios para ese mantenimiento se enmarcan dentro de soluciones basadas en "más de lo mismo" o cambios de primer orden. Es decir, se producirían los cambios adecuados para continuar ajustándose a la norma o cambios que, pese a intentar lo contrario, traerían como resultado que nada cambiase…

Sin embargo, hay también otro tipo de cambios, los denominados de segundo orden. Implicarían cambios de los cambios, en un giro de 180 º, y producirían una crisis en el orden actual que daría por resultado una modificación de la estructura organizativa y reparto de poder, provocando una morfogénesis que desembocaría en una mejor adaptación del sistema a las "necesidades" de sus partes componentes. Este es un cambio de crecimiento y desarrollo, en el que la norma sería modificada.

2. Los conceptos sistémicos aplicados a la sociedad capitalista patriarcal:


El capitalismo es una forma de organización económica basada en los principios de la propiedad privada, el individualismo económico, la competencia y el mercado libre.  


Las sociedades capitalistas, estructuradas en clases sociales que resultan funcionales al sistema, toman el sexo como una variable más de organización y reparto de poder, en donde ya sabemos el lugar que ocupa cada cual. Para mantener esta organización se han contado con numerosos guardianes de la homeostasis  que corregirían cualquier desviación. El impulso básico de estos guardianes es el machismo. Sus herramientas reguladoras podemos encontrarlas en todas las esferas que van desde lo público a lo privado e íntimo, articulados mediante lo que se han denominado roles de género. Estos guiones nos hablan de la necesidad de instaurar determinados pensamientos, sentimientos y comportamientos bajo la óptica del patriarcado.

La máquina patriarcal funciona gracias a esta gasolina machista que puede repostarse a través de los agentes de socialización "bien adoctrinados" (escuela, familia, grupo de iguales, medios de comunicación…), que han procurado inculcar y reforzar valores en las mujeres como: la abnegación, docilidad, pasividad, fragilidad, introversión, sensibilidad, dependencia, responsabilidad, recato, fidelidad, etc…empleando la gran herramienta manipulativa del "sentimiento de culpa" como correctivo y agresor de cualquier tipo de movimiento hacia la autonomía y autoestima. Dichos valores, encajan a la perfección con su opuesto masculino en una complementariedad rígida: racionalidad, rebeldía, violencia, infidelidad, actividad, expresividad, independencia…

a) El empoderamiento femenino: las "fugas" del sistema.


A lo largo de la evolución del capitalismo, la "familia productiva" dio paso a una "familia de consumo" en donde se hizo necesario dar cabida a las mujeres en el mundo laboral, tanto para que se mantuviese el consumo, otorgando recursos a la familia, como mantener el sistema siendo mano de obra más barata.


La introducción de las mujeres en el mercado laboral, que parece dar la posibilidad de un mayor empoderamiento, sin embargo dista de ser igualitaria: desigualdades salariales, mayor paro femenino, menor número de mujeres en consejos de administración empresarial…En concreto, en España nos situamos a la cola de los países de la OCDE en su integración al mercado laboral. A esto hay que añadir todo lo relacionado con las dificultades de conciliación familiar y el debatido "techo de cristal", que reflejan esta situación de discriminación patente. Desde la perspectiva sistémica, estas situaciones de desigualdad funcionarían como un límite correctivo homeostático, que intenta corregir estas "fugas" en el sistema.

b) El feminismo, un cambio de segundo orden, explicado desde la Teoría de los Juegos:

Juego suma NO cero vs Juego suma NULA
Esta teoría, introducida por Von Neuman en 1928, nació como una herramienta matemática para el análisis de las relaciones sociales y se aplicó, en un principio, a las estrategias relacionadas con  la toma de decisiones en la conducta económica, para después aplicarlo a muchas clases de conductas interpersonales. Gracias a ella, podemos destacar dos tipos de juegos relacionales:
  1. Juegos de suma nula: hacen referencia a situaciones en las que la ganancia de un/a jugador/a y la pérdida de su antagonista siempre suman cero. Se trata de una competencia pura (ganar vs perder).
  2. Juegos de suman no nula: describen situaciones en las que la ganancia y la pérdida no están inversamente establecidas y, por tanto, no necesariamente suman cero. Pueden ser directamente fijadas implicando una colaboración pura y, también parcialmente con un motivo mixto.
Teniendo en cuenta esta teoría, el feminismo con sus objetivos de igualdad y equidad de género pretende instaurar un guión enmarcado dentro de un juego de suma no nula (ganar-ganar), basado en la cooperación. Introducir y aceptar socialmente sus planteamientos supone un cambio morfogenético de la organización patriarcal, debido a las modificaciones en la distribución del poder y en su juego de suma nula. Así que, despertar las resistencias patriarcales con el foco de atención en lo que creen perder, y no en la situación de ganancia colectiva, es fundamental para que nada cambie.

Una de las formas de resistencia busca tergiversar la finalidad del feminismo redefiniéndolo como una lucha de poder (ganar vs perder)Así queda ajustado a la óptica machista, que equipara su finalidad a la de obtener un matriarcado dominante que defiende la superioridad de la hembra al varón. De este modo, cualquier cambio social igualitario podría conllevar a la destrucción de lo masculino. Si el feminismo o/y las/os feministas entramos en su juego estaríamos cayendo en una trampa de retroalimentación negativa…

3. Hacia la sinergia:


El movimiento feminista y quienes formemos parte de él, desde este análisis sistémico, es importante que construyamos y actuemos guiándonos por soluciones que se ajusten a ese juego de suma no nula colaborativo, en el que ambas partes ganan, para favorecer y fortalecer los cambios de segundo orden en el sistema, que provocarían una verdadera modificación morfogenética.

Tener en cuenta las trampas que se nos presentan puede ayudarnos a este fin.Tanto si en la búsqueda de nuestros objetivos optamos por entrar en escaladas simétricas (luchas de poder), donde situándonos a la par competimos por ver quién es "más igual", como si aceptamos la complementariedad rígida que plantea el patriarcado, que nos sitúa en polos contrapuestos, estaremos favoreciendo la continuidad de este sistema al jugar con las reglas competitivas de la dicotomía del "o" (ganar o perder). Todas nuestras energías de cambio no harían más que retroalimentar un juego sin fin homeostático, mantenido por soluciones enmarcadas dentro del "Más de lo mismo", necesariamente dependientes del machismo del sistema patriarcal.

Respecto a esto último, me parece interesante reflexionar y tener en cuenta que en ocasiones dentro del movimiento feminista se entra en escaladas simétricas que pretenden valorar qué o quién es más feminista. Este juego patriarcal competitivo no hace más que separar las energías y distanciarnos de la sinergia colectiva necesaria para fortalecer los cambios hasta ahora establecidos. La autocrítica constructiva es positiva, pero las formas son fundamentales y si entramos en dicotomías absolutistas estaremos desviando nuestra atención de los objetivos, además de procurar "cambios que no cambian nada…".

Autora: Esmeralda Fernández


lunes, 14 de julio de 2014

La Revolución francesa y las mujeres


Marcha sobre Versalles

Escribo un 14 de julio. Es una fecha que en occidente aprendemos pronto. 14 de julio de 1789. La Revolución Francesa. La libertad, la igualdad, la fraternidad. "La declaración de derechos del hombre y del ciudadano" se sigue presentando como el precedente de los Derechos Humanos tal y como hoy se conciben. ¿Se lo creen?Yo me lo creí durante años, casi 25. 

Y crédula seguía cuando un día, en una lectura aleatoria descubrí una parte de mi historia como mujer, como europea, como ciudadana con derechos que me había sido hurtada. Y es que, por más que nos quieran decir que "hombre" es un genérico que incluye al ser humano, en el "hombre" de la "Declaración de los derechos del hombre" ese masculino es (como siempre, por más que no se quiera reconocer), excluyente. Y es excluyente porque eran derechos solo para los varones.


Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano

Cuando en 1791, cansada de reclamar la palabra en la Asamblea, Marie Gouze, bajo su pseudónimo literario de Olimpia de Gouges redactó la "Declaración de los derechos de la mujer y la ciudadana" obtuvo como resultado una condena a morir en la guillotina. La sentencia se cumplió en 1793. 

Transcribiré solo el preámbulo y el epílogo de esa Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana:
Preámbulo: "Hombre, ¿eres capaz de ser justo? Una mujer te hace esta pregunta; al menos, no le quitarás ese Derecho. En opinión de la autora, la ignorancia, el olvido o el desprecio de los derechos de la mujer son las únicas causas de los males públicos y de la corrupción de los gobiernos; por ese motivo, esta declaración debía estar constantemente presente en todos los miembros del cuerpo social, para recordarles sin cesar sus derechos y deberes."

Epílogo: "Mujer, despierta; el rebato de la razón se hace oír en todo el universo; reconoce tus derechos. El potente imperio de la naturaleza ha dejado de estar rodeado de prejuicios, fanatismo, superstición y mentiras. La antorcha de la verdad ha disipado todas las nubes de la necedad y la usurpación. El hombre esclavo ha redoblado sus fuerzas y ha necesitado apelar a las tuyas para romper sus cadenas. Pero una vez en libertad, ha sido injusto con su compañera. ¡Oh, mujeres! ¡Mujeres! ¿Cuando dejaréis de estar ciegas? ¿Qué ventajas habéis obtenido de la revolución? Un desprecio más marcado, un desdén más visible. [...] Cualesquiera sean los obstáculos que os opongan, podéis superarlos; os basta con desearlo:"
Olimpia de Gouges no estuvo, ni mucho menos, sola en sus desvelos por los derechos de las mujeres mujeres y hombres la apoyaban. Mujeres y hombres silenciados por la Historia, esa forma de mentira inventada por los vencedores (y en este caso, el masculino es literal).

¿Acaso conocemos a  Anne Joséphine Terwarne, conocida por el pseudónimo de Théroigne de Méricourt? De ella, azotada y vejada en público y que perdió la razón pasando desde 1793 su vida de manicomio en manicomio, son estas palabras:
"¡Ciudadanas! ¡No olvidemos que debemos entregar nuestra vida a la patria!¡Armémonos! La naturaleza y las leyes nos dan derecho a eso.Demostremos a los hombres que no somos inferiores a ellos en valentía y bravura; demostremos a toda Europa que las mujeres francesas conocen y están a la altura de las ideas de su siglo, despreciando los prejuicios absurdos y antinaturales. ¡Mujeres francesas! Comparen lo que somos en el orden social con lo que deberíamos ser. Para conocer nuestros derechos y nuestras obligaciones es necesario que nos dirijamos al juicio de la inteligencia, para con su ayuda poder distinguir lo justo de lo injusto. ¡Mujeres francesas! Lo repito otra vez: nuestra misión debe ser alta. Librémonos de las cadenas que nos atan; ya es tiempo de que la mujer salga del ambiente en que estuvo encerrada durante tanto tiempo, esclavizada por el orgullo, la ignorancia y la injusticia de los hombres; recordemos los tiempos en que nuestras madres, las mujeres galas y las orgullosas mujeres alemanas intervenían en las reuniones y luchaban al lado de los hombres, venciendo a los enemigos"
Marcha sobre Versalles

 Nada importó que las mujeres tuvieran un papel protagonista en la Marcha sobre Versalles, o que algunos teóricos como Condorcet renegaran del papel de semi esclavitud en el que vivían las mujeres de su época. 
Condorcet  publicó, en 1790 "Sobre la admisión de las mujeres en el derecho de ciudadanía". El argumento fundamental de su discurso podemos encontrarlo en este párrafo:
“¿No han violado todos los hombres el principio de igualdad de derechos al privar, con tanta irreflexión, a la mitad del género humano de concurrir a la formación de leyes, es decir, excluyendo a las mujeres del derecho de ciudadanía? ¿Puede existir una prueba más evidente del poder que crea el hábito incluso cerca de los hombres eruditos, que el de invocar el principio de la igualdad de derechos (…) y olvidarlo con respecto a doce millones de mujeres?”
 La proclamada igualdad nacida a raíz del 14 de julio de 1789 lo es entre los varones y pone sus cimientos en su primacía sobre las mujeres. El estado ideado es una república en la que cada varón es jefe de familia y ciudadano.Por el contrario, todas las mujeres, con independencia de su clase social o sus dotes particulares, son excluidas de una esfera propia de ciudadanía y libertad. En 1793, moría Olimpia de Gouges y era vejada públicamente Mme. Méricourt. En 1794 se insistió en la prohibición de la presencia femenina en cualquier actividad política En mayo de 1795, la Convención prohibió a las mujeres asistir a las asambleas políticas, y ordenaba que se retiraran a sus domicilios bajo orden de arresto si no cumplían lo prescrito.

El 14 de julio conmemoramos no solo los "Derechos del hombre y el ciudadano" sino la exclusión de las mujeres de la concepción de ciudadanía que revolucionó entonces y hasta hoy la idea de ser humano. Una idea de ser humano de la que, ahora no legal pero sí estructuralmente, se nos excluye a las mujeres. No podemos olvidarnos de los olvidos de la Historia.

María S. Martín Barranco
@generoenaccion



miércoles, 2 de julio de 2014

Etnocentrismo digital

Mapa del mundo según acceso a internet. Imagen desde tecnologia.com

La necesidad cada vez más urgente de elaborar un canon feminista intercultural es ya un secreto a voces dentro del feminismo, de los feminismos, y dentro de estos de los cada vez más interconectados feminismos globalizados.

Y, sin embargo, a pesar de comenzar hablando de ese canon feminista intercultural para un feminismo global no será ese el tema de esta columna. Demasiado tema para tan poco espacio, demasiadas interrogantes para mis pocas certezas. Es de los feminismos globalizados de los que quiero hablar, y por tanto hablaré, hoy. No definiré tampoco cuáles o qué o cómo son esos feminismos, de nuevo, superado el espacio por la amplitud de la explicación. Lo que puede ser el feminismo en un mundo supuestamente globalizado sería más apropiado para una tesis doctoral.

Ahora vuelvan a la frase anterior y fijen su atención en una palabra: supuestamente. No es una palabra bonita ni de gran significado por sí misma pero delante de “globalizado” pone a la globalización justo en el punto en el que la deseaba. En entredicho.

Porque del mismo modo que hasta que no abrimos el foco de nuestra mirada el mundo que nos rodea es “el mundo”, la cultura en la que crecemos “la cultura” y la religión en la que se nos educa “la religión”, la mínima parte del mundo que está presente con voz propia en el mundo global y más aún, en el mundo virtual o las redes sociales se ha autodenominado “cultura global”, “mundo globalizado”. Incluyendo en él a la parte del mundo que no se cuenta, que no se explica, que no decide. Apenas un 40% de la población mundial tiene acceso a internet. ¿Mundo globalizado?

Pronto estadísticas desagregadas por sexo

Lo tenemos muy claro cuando de mujeres se trata. El patriarcado ha anulado nuestra voz dejándonos como seres secundarios, que son contados, explicados, definidos y naturalizados a través de miradas ajenas. ¿Pero qué otra cosa sino esa hacemos cuando miramos el mundo que no es nuestro mundo desde nuestra posición de privilegio? ¿Cómo dar voz -o no usurparla- a los feminismos de los márgenes? ¿Quién decide cuál es el centro? 

El mundo aupado a la era digital llamando mundo globalizado a comunidades donde no hay agua potable, o donde la tasa de incidencia de la pobreza es del 81 % (como, por ejemplo, Madagascar). Definiendo el desarrollo en base a la capacidad de consumo. Creyendo que porque la comunicación fluye sin medida entre algunas de las personas de este planeta, lo conocemos en su totalidad. Un mundo del que sabemos a trozos, generalmente desde fuentes interesadas (los medios de comunicación de masas: grandes emporios empresariales que trabajan casi en exclusiva para la obtención de beneficios).

¿Dónde están las ciudadanas? Hablaremos pronto de brecha digital de género
¿Qué información recibimos o exigimos recibir sobre los conflictos abiertos en el mundo? ¿Quiénes nos la dan? ¿Qué implicaciones tienen para los derechos humanos de las mujeres conflictos como los de Colombia, Palestina, Nigeria o República Democrática del Congo? ¿Qué nos transmiten cada día los medios de comunicación sobre las migraciones o la feminización de la pobreza? ¿Sobre los feminicidios en todo el planeta? ¿En qué medida puede el feminismo como movimiento contribuir a sociedades más justas, igualitarias y sostenibles y a un mundo globalizado no deshumanizado sin caer en una mirada colonizadora y etnocéntrica?

No crean que dudo. Sé que el feminismo es más que necesario. La visión del privilegio como una ceguera a realidades ajenas, a necesidades ajenas, como ejercicio de un poder patriarcal y despótico es aplicable a casi todas las situaciones humanas. Tacha mujer y escribe pueblo originario, comunidad indígena, minoría étnica, sexual o religiosa. Tacha mujeres, escribe pobres de la tierra (y entre pobres seremos las más pobres) y tendrás una explicación del mundo. El feminismo es una explicación de la totalidad del mundo. O un intento de ella y ahí residen su debilidad y su fortaleza.

Y sé que esto que digo es simplista, es superficial, tiene múltiples matices, conlleva errores de bulto. Lo sé y lo asumo. Pero si puedes ver la discriminación más extendida y naturalizada, si puedes mirar al mundo con perspectiva de género, los matices más leves de cualquier discriminación humana se vuelven brillantes y coloridos como las pasarelas de París con los diseños tradicionales de las artesanas otomíes. Habrá quien diga que eso es multiculturalidad. ¡Viva la globalización! También nos dijeron que las “Liberté, egalité, fraternité” eran universales y la disfrutaron solo unos cuantos. Habrá quien diga que es moda, nosotras sabemos que se llama expolio. Como sabemos que su dignidad colorea el mundo aunque el mundo que lo mira, les sigue negando la propia mirada. 

Urge, hermanas, responder cada una a la pregunta ¿cómo dar voz —o no usurparla— a los feminismos que no son nuestro feminismo? entre todas encontraremos la solución.



Artículo original publicado en Revista AMAM Abril 2014
María S. Martín Barranco
@generoenaccion