jueves, 25 de octubre de 2012

¿Cómo se mide la igualdad?




Se acaba de conocer el Informe Mundial de Brecha de Género 2012 (The Global Gender Gap Report 2012) del Fondo Económico Mundial con el listado de países según su índice de Igualdad.

¿Cómo se miden los índices de Igualdad? ¿Qué indicadores se utilizan? ¿Dan un conocimiento real de la situación de las mujeres y hombres en ese país?

Aunque hay múltiples definiciones académicas, estadísticas y antropológicas para definir la brecha de género, podríamos generalizar para definirla de un modo sencillo como “la distancia que separa las posiciones y condiciones entre los hombres y las mujeres».

Esta brecha de género, en España, alcanza todos los espacios públicos y privados en los que las mujeres y los hombres no desarrollamos e influyen definitivamente en nuestras realidades cotidianas y en sus perspectivas de mejora futura.

¿Por qué es imprescindible conocer la brecha de género?


Porque la igualdad formal de la ley deviene, si no se tienen en cuenta todas y cada una de las diferencias existentes entre unas y otros, en un impedimento para la igualdad real.


En muy pocas ocasiones las políticas públicas y las actuaciones privadas (contraviniendo todas las recomendaciones e imperativos legales que obligan a ello mediante la Evaluación de Impacto de Género —EIG—)  se “entretienen” en medir esas diferencias antes de emprender un proyecto con el fin de que actuaciones igualitarias no continúen perpetuando la desigualdad.

La brecha de género en todo el mundo se mide por diferentes instituciones, así como por los Institutos Nacionales de Estadística de algunos países. En España el INE publica cada año un informe resumen con esos datos. Puedes leer el informe completo correspondiente a 2011, aquí: Encuesta sobre equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los Hogares. Año 2011.

Sin embargo, como siempre, los datos desnudos o enmudecen o se dejan usar para lo que queramos decir con ello. Lo importante son los porqués, y cómo. Tanto desde el ámbito académico como desde el político es importante entender las causas que provocan estas disparidades y se analizan y explican de diferentes modos para intentar alcanzar el todo que llamamos realidad.

Desde Naciones Unidad el PNUD mide el Índice de Desigualdad de Género (IDG) . Según su propia definición el IDG es



« El Índice de Desigualdad de Género (IDG) refleja la desventaja de las mujeres en tres dimensiones, a saber, salud reproductiva, empoderamiento y mercado laboral, para tantos países como datos de calidad razonable se dispongan. El índice muestra la pérdida de desarrollo humano causada por la desigual existente entre los logros de mujeres y varones en estas dimensiones.»

La red internacional Social Watch, cada año, coincidiendo con el 8 de marzo presenta su informe sobre el Índice de Equidad de Género (IEG) en el que mide la brecha entre hombres y mujeres en la educación, la participación económica y el empoderamiento político. El Índice es un promedio de las inequidades en esas tres dimensiones. En educación, calcula la brecha en la matrícula a todos los niveles; en participación económica, la diferencia en el ingreso y en el empleo; y en empoderamiento político, mide las diferencias en la presencia de hombres y mujeres en empleos altamente calificados y en cargos parlamentarios y ejecutivos de alto nivel.

En el resumen del informe publicado en la Plataforma 2015 y más:



«Con 81 puntos, España aparece entre los países de mejor promedio en el Índice de Equidad de Género 2012.  La única dimensión en la que España alcanza un valor ACEPTABLE es en Educación (99 puntos), mientras que en Participación económica (71) y Empoderamiento (73) España presenta índice BAJO en ambos casos. las mujeres siguen ganando menos salario que los hombres, un 22% menos en trabajos similares, según un estudio del Instituto Nacional de Estadística.»
Esta puntuación de España en el índice de empoderamiento político hasta ese momento era engañosa puesto que reflejaba datos de anteriores legislaturas en las que la presencia femenina era mayor en política.


Tal y como me temía al hablar de Brecha de Género en el informe realizado para Mujeres Construyendo,  en la edición de 2012 habría un retroceso, y así ha sido.

También habrá un retroceso en la autonomía de la mujer con la anunciada reforma de la Ley del Aborto que restringirá las garantías para que las mujeres disfruten plenamente de sus derechos sexuales y reproductivos.Y lo hay y bien visible en el tratamiento informativo de las noticias de violencia de género, en el desmesurado costo de la reforma laboral para las mujeres españolas, a la invisibilización de los datos de pobreza tras una media de la pobreza “en España”, o en cómo afecta la crisis a “los españoles”.
Los datos desagregados por sexo quedan para el Instituto Nacional de Estadística, la obligatoria Evaluación de Impacto de Género de las leyes es papel mojado pues se hace por personas inexpertas o no se hace; el lenguaje inclusivo es para tres “feministas radicales” y la perspectiva de género para talleres sobre igualdad  (solo gratis, nadie paga por eso “con la que está cayendo”).

Después, ante cada asesinada por terrorismo machista nos preguntamos ¿Pero qué está pasando? Pues pasa, señoras y señores, que no hay sociedad más ignorante que la que no quiere aprender.



María Martín