lunes, 6 de julio de 2015

Hay cosas más importantes



Ya hemos hablado alguna vez de esa costumbre tan chula de decir a la gente lo que tiene que hacer. Entiendo que si participo en redes sociales con una cuenta pública, cualquiera puede opinar sobre lo que digo. Yo también digo lo que quiero. Lo que me llama mucho la atención es la gente que viene a decirte qué tienes que hacer, qué tienes que decir, por qué debes preocuparte o en qué orden hacerlo.

No siempre son machirulxs como el de la imagen que encabeza el post (muy amable, solo "le parece", de estos pocos, la mayoría ordenan), pero sí es una fase por la que pasa cualquier troll antifeminista que se precie, como contamos en ¿Dónde están las feministas? 

Que "hay cosas más importantes" (¿seguro?) solo es una excusa, otra. Una más de tantas. Permitir que se desprecie a cualquier persona, es el aval para que desprecien a todas las demás. Lo estamos viendo cada segundo, y no hace falta, ni siquiera, señalar. Lo inaudito es que una sociedad vea que denigran a diario a la mitad de ella y no consideren que se daña al conjunto.

"Con la que está cayendo" no es una razón.  Es cierto que el machismo imperante en la sociedad nos obliga a trabajar en multitud de direcciones. Algunos nos los impone la agenda política, se llama violencia estructural, y reclaman atención inmediata. Hay que enfocarse ahí,.  Los urgentes se atienden, sí, pero los imprescindibles sin ser urgentes también. Porque el machismo que nos mata no nos mata como primera señal. Todos los machismos hieren y si justificas unos, legitimas, permites y consolidas los demás.



También hemos hablado en este blog de los Mitos del machismo del siglo XXI uno de los  que se reflejaban era justo ese: 
"Las feministas nos preocupamos de tonterías y hay luchas más importantes" uno de los argumentos preferidos por machirulos de izquierdas·
Y no es que este post sea de publi-reportaje es que siempre nos dicen lo mismo. No hay una crítica nueva desde que los tabloides ingleses se reían de las sufragistas. Y una se cansa de contestar a las mismas "interpelaciones" hechas con el tono de quien descubrió la pólvora. Y te cansas de hacer pedagogía, de explicar una vez y otra cómo no puedes desligar un chiste, una canción o una publicidad sexista, del machismo que nos mata. Que no puedes decir que por cada poetisa hay 5 poetas que lo hacen mejor sin entender que eres cómplice del siguiente asesino. Que no hay hombres detenidos porque sus mujeres caen por los balcones o las ventanas, sino por ser asesinos machistas y justificas al asesino si lo escondes tras el titular. Que no puede haber una Mesa de un Parlamento autonómico sin una mujer y hacerme creer que vigilarán mis intereses. Que no se puede negar la aniquilación simbólica que produce el que el lenguaje no nos nombre.

Puedes  intentar convencerte de que hay cosas más importantes o hacer algo para cambiar lo que esté a tu alcance. No hay discriminaciones de primera y de segunda, hay sociedades justas o injustas y el feminismo las quieres justas. Por eso de la misma forma que se realizan injusticias en todos los ámbitos, hay que erradicarlas en todos ellos. A las mujeres se nos ataca tanto por tantas cosas que cada quién tiene derecho de elegir su propio campo de labor, que no de batalla. Porque nuestro trabajo es de germinación, no de destrucción como parecen creer.



Cuando se trata de #machismo, siempre hay alguien que decide que hay cosas más importantes que atender. Es un sendero peligroso, empiezas riéndote de quienes protestan por una canción machista por ser poco importante y acabas justificando miles de feminicidios por el mismo motivo. Si hay cosas que le parecen más importantes priorice las suyas, señora o señor, que de mis prioridades ya me encargo yo.


María S. Martín Barranco
@generoenaccion