viernes, 5 de abril de 2013

Elige ¿mujer o coño?




Hay cosas que lees por la red que te dejan muerta, o casi. Ya ni la rabia ni la impotencia alcanzan. Los insultos te vienen a la boca y haces un ejercicio de autocontrol para que las formas no te lleven a ocultar el fondo. Pero es que tiene mucha guasa, por decir algo.

Después de que en este país a las mujeres nos maten como a chinches (porque nos matan un poco a cada una con cada asesinato machista, con cada venganza en un hijo o una hija de un padre maltratador que tenía la custodia compartida, con cada declaración sexista y cada chiste machista que alguien ríe), tenemos que ver cómo los medios lo cuentan como quieren, cómo la reforma del Código Penal deja la puerta abierta a eliminar el Observatorio de la Violencia del CGPJ, cómo se justifica a un impresentable que es Portavoz en la Comisión de Igualdad y que miente a propósito y reiteradamente, cómo en la información se legitima a Asociaciones que tienen la mentira como último argumento, cómo en las redes sociales por lo único que no te "vetan" una foto es por hacer apología de la violencia contra las mujeres.

Pero eso no es todo, claro. Además, hay que ver cómo las personas más misóginas son quienes ahora deciden cuál es y no es la "verdadera Igualdad" o quiénes somos o no las "verdaderas feministas". 

Ayer escuchaba en la radio que en algunos países 1 de cada 4 hombres cree que si a una mujer la violan ella lo provocó. En España violan a una mujer cada ocho horas ¡ocho horas! Hoy leo, estupefacta, lo siguiente en el blog de un supuesto escritor. Se llama Enrique Rubio y no me voy a molestar en buscar su nombre en Google para que cuenten mi visita en su "saldo a favor", motivo por el que, con vuestro permiso, transcribiré las citas pero no dejaré el enlace* a su blog, solo faltaba que nos contaran entre sus fans.

La frase histórica es la siguiente: 
"Desde luego, si fuera mujer y si no quisiera llamar la atención y no quisiera sexo con cualquier hombre, no saldría a la calle con minifalda, con tacones y con los labios pintados de rojo. Creo que lo irresponsable es pintarse los labios de rojo o ponerse tacones sin saber qué efectos puede producir en los machos de alrededor, pues aunque la mayoría pueden ser civilizados y pueden reprimir el impulso, siempre cabe la posibilidad de que te cruces con un macho impulsivo demasiado conectado con su naturaleza."
Y no crean que  está sacada de contexto, antes había dicho esto: 
"Así que ya sabéis, mujeres del mundo, el mensaje subliminal que estáis lanzando a los machos cuando os pintáis los labios de rojo es: mi coño está apto para la reproducción. Luego os hacéis las escépticas, las estiradas, las difíciles y las sorprendidas cuando varios machos borrachuzos intentan ligar con vosotras y vuestros labios rojos en una discoteca. Los labios pintados de rojo, además del escote y la minifalda, os están generando un mal rato sin ser conscientes de ello."
Mientras haya machos alfa como éste (y lo de animal lo dice él, no yo) que confunden las neuronas con la polla y que no hayan conseguido superar el nivel de evolución de un primate, ninguna mujer estará segura. Y nos seguirán violando, torturando, matando.  Claro que nunca había escuchado una explicación tan clara y poco hipócrita. Chicas, quizás no lo sabíais pero este gran portento de las letras nos ha puesto sobre aviso: no somos personas, somo puros coños.


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Este es el artículo completo:


A los genes no les importa nuestra felicidad ni nuestra supervivencia
Por Enrique Rubio



¿Por qué las mujeres se pintan los labios de rojo? Porque es como si su boca fuera su coño excitado y ovulando y su programa genético inconsciente sabe que eso excitará y atraerá a los hombres. Por eso se dice que los labios pintados de rojo resultan sexys.
Según la doctora en psicología Yvonne Fulbright, cuando los labios están rojos es como si fluyera sangre en ellos "al igual que los labios de la vagina durante la excitación sexual". De acuerdo a las investigaciones, los hombres simplemente siguen los pasos de sus ancestros primates los babuinos y los chimpancés. Los rostros, genitales y traseros femeninos de estas especies son de color rojo durante la ovulación, lo que se traduce en una señal de apareamiento inmediato para los machos. Esta información ancestral es conservada por el homo sapiens de una forma similar, según algunos estudios como los realizados por las universidades de Munich y Rochester y University of South Brittany (Francia), a pesar de que la ovulación en la hembra humana es encubierta y el rojo ya no sirve de señal para un apareamiento efectivo. Se trata de vestigios que, aunque ya no son útiles, permanecen en la memoria genética.
Así que ya sabéis, mujeres del mundo, el mensaje subliminal que estáis lanzando a los machos cuando os pintáis los labios de rojo es: mi coño está apto para la reproducción. Luego os hacéis las escépticas, las estiradas, las difíciles y las sorprendidas cuando varios machos borrachuzos intentan ligar con vosotras y vuestros labios rojos en una discoteca. Los labios pintados de rojo, además del escote y la minifalda, os están generando un mal rato sin ser conscientes de ello.
Otro tanto sucede con los zapatos de tacón, que elevan artificialmente las caderas, resaltan el culo y arquean la espalda para engañar al hombre y hacerle creer que la proporción de hormonas femeninas es la correcta y que hay total garantía de buena calidad genética para la réplica futura y que la hembra es apta para un embarazo saludable. La curvatura de la zona lumbar en la mujer es atractiva sexualmente porque garantiza que la columna soportará el peso del barrigón sin problemas y que no sufrirá limitaciones en su movilidad a la hora de escapar de un posible depredador. Gran parte de la sexualidad se basa en la mentira, pues los tacones, al igual que los labios pintados de rojo, hacen creer al instinto genético que se trata de señales naturales cuando en realidad no son más que un fraude en toda regla. Además, los efectos de los tacones sobre la salud son más que perniciosos: malformaciones en los huesos del pie, juanetes y deterioro irreversible en la columna vertebral que a veces requiere quirófano. Y un efecto inmediato en caso de violación: no tener escapatoria posible al no poder salir corriendo. La atracción sexual está muy por encima de la supervivencia, al igual que le sucede al pavo real, que prefiere ostentar su belleza espectacular a costa de llamar la atención de todo tipo de depredadores.
Hay quien me ha insultado y me ha tachado de irresponsable y de hacer apología de la violación por escribir este artículo basado en estudios científicos. Además, me echan encara que mis argumentos han servido a algún juez en el pasado para absolver a violadores porque la victima llevaba a minifalda y les provocaba.
Debemos separar las leyes y "lo que moralmente debe ser" de lo que en verdad sucede. Yo prefiero tener información científica y conocimiento de la realidad por muy violenta que resulte antes que darle la espalda para que mis creencias se mantengan a salvo. La ley y los jueces deben defender a las víctimas de violación, faltaría más. Pero eso no quita para que una mujer sea inteligente y posea información valiosa sobre las consecuencias que generan o pueden generar sus actos. Por ejemplo, la ley me defiende si me paseo por Ciudad Juárez con un cartel que diga 'odio a los putos mejicanos pandilleros', estoy ejerciendo mi libertad de expresión, pero me matarían, me descuartizarían y demostraría ser un auténtico gilipollas, por mucho que me proteja la ley. Cuando eres un cadáver o una mujer violada, la ley llega tarde y sirve de poco. A mí me hubiera gustado que alguien me hubiera informado sobre lo que se cuece en Ciudad Juárez, aunque alguien lo hubiera tildado de xenófobo o racista.
Desde luego, si fuera mujer y si no quisiera llamar la atención y no quisiera sexo con cualquier hombre, no saldría a la calle con minifalda, con tacones y con los labios pintados de rojo. Creo que lo irresponsable es pintarse los labios de rojo o ponerse tacones sin saber qué efectos puede producir en los machos de alrededor, pues aunque la mayoría pueden ser civilizados y pueden reprimir el impulso, siempre cabe la posibilidad de que te cruces con un macho impulsivo demasiado conectado con su naturaleza.
Los genes te pintan la cara con maquillaje para borrar imperfecciones, para borrar el paso del tiempo y el deterioro de tus óvulos. Los genes te pintan los labios de rojo como si tu boca fuera un coño con un óvulo dentro recién sacado del horno.
Los genes te ponen tacones incómodos y perjudiciales para tu salud, te llevan al gimnasio para engordar músculos (en el caso de los machos) y te visten como una puta.
A los genes no les importa tu felicidad ni tu supervivencia.
Los genes sólo quieren reproducirse.