jueves, 27 de enero de 2011

Proyecto Cultural Desgenerad@s: Ideas a concurso e instrucciones de voto

Ideas a concurso e instrucciones de voto: " El procedimiento de votación será muy sencillo: cada idea estará numerada y para votarla hay que dejar un comentario en el q..."

miércoles, 12 de enero de 2011

Proyecto Cultural Desgenerad@s: Mentiras, malditas mentiras

Proyecto Cultural Desgenerad@s: Mentiras, malditas mentiras: " Dirigido a todas las personas interesadas en hacer una recorrido histórico de la mentira como método de control social, in..."

martes, 4 de enero de 2011

And the devil is…

Cada día encuentro, no sin sorpresa —derivada no digo yo que no, de la ignorancia—, declaraciones en la prensa española o mexicana (las que leo a diario, pero que posiblemente se reproduzcan en el resto del mundo) de miembros destacados de la Iglesia Católica anatemizando en contra de la laicidad de los estados desde la posición de privilegio que dichos estados, la mayor parte de ellos laicos o no confesionales —para mayor emoción del asunto—les proporcionan. Y digo privilegios porque desde las cuentas que nos cuentan —y aquí valdría decir “cuentos que nos cuentan” y la frase tendría idéntico significado—son la religión mayoritaria y tienen por tanto acuerdos con estos países que la sitúan en posición ventajosa frente a las y los miembros de otras religiones y, por supuesto, aunque la mayor parte de las veces se olvide, de quienes no creemos en ninguna de ellas ni practicamos rito alguno.

Las personas que no profesamos ninguna religión y nos limitamos a creer, o no, en algo desde la intimidad de nuestras convicciones, somos las auténticas marginadas sea cual sea el credo mayoritario. Incluso en estados no confesionales como el español, o laicos como el mexicano, somos los bichos raros y quienes defienden nuestros derechos el enemigo a batir. ¿Por qué?